VITORIA, 14 Oct. (EUROPA PRESS) -
El secretario de Paz y Convivencia, Jonan Fernández, ha anunciado este miércoles que el Gobierno vasco está dispuesto a "colaborar o incluso coliderar un esfuerzo internacional" en materia de desarme de ETA, "si es para su carpetazo definitivo" y ha explicado que, tras las elecciones generales, presentará al nuevo Ejecutivo central una propuesta sobre "desarme y final ordenado de ETA", así como una propuesta en materia de "política penal y penitenciaria" orientada a la "reinserción y la convivencia.
Además, ha afirmado que va a "jugar todas las bazas" para impulsar una propuesta de "consenso" en el Parlamento vasco con el objetivo de "poder articular, de una vez por todas, un espacio lógico entre todas las familias políticas". "No tiene sentido que haya creada una ponencia sobre autogobierno y que no la haya sobre Paz y Convivencia. Es inconcebible", ha señalado.
En una rueda de prensa celebrada en Lehendakaritza, Fernández ha presentado el informe sobre el desarrollo del Plan de Paz y Convivencia que actualiza las previsiones e incluye la valoración de las recomendaciones de la evaluación externa que fue presentada el pasado 9 de septiembre.
Además, ha afirmado que el Gobierno vasco centrará sus esfuerzos en "un final ordenado de la violencia y en un principio renovador de la convivencia porque es la exigencia de la sociedad". "Es justamente este posicionamiento social el que ejerce una función tractora en este periodo de transición", ha apuntado.
También ha hecho un repaso de diagnóstico en materia de paz y convivencia en el que ha asegurado que la situación "no ha empeorado, avanza con margen de mejora", pero reconoce que "la percepción social es que progresa más despacio de lo deseable".
PROPUESTA DE DESARME
En materia de desarme, ha recordado que el Gobierno vasco seguirá exigiendo a ETA un proceso de desarme y desaparición "definitivo, irreversible, incondicional, total y verificable". Adicionalmente, presentará al nuevo Gobierno central y a los agentes políticos una propuesta sobre desarme y final ordenado que "actualizará y reactivará" la presentada el 21 de diciembre de 2014.
En este contexto, ha afirmado que el Gobierno vasco estará dispuesto a colaborar, o incluso "coliderar un esfuerzo internacional en materia de desarme, si es para su carpetazo definitivo". "El Gobierno vasco no participará en operaciones diseñadas para su comunicación o dosificación a plazos", ha subrayado.
Sobre Política penitenciaria, ha señalado que el Ejecutivo vasco seguirá trabajando para "recuperar, desde principios legales y humanitarios, el estado de normalidad penal y penitenciaria, orientado a la reinserción y la convivencia".
Al respecto, se presentará al nuevo Gobierno central una propuesta en materia de política penal y penitenciaria sobre la base de los documentos Zuzen Bidean e Hitzeman. "El Ejecutivo vasco continuará reclamando, tanto el fin de la dispersión como de los vetos colectivos que impiden a los presos optar a los beneficios penitenciarios individuales o transitar por las vías legales de reinserción y resocialización", ha indicado.
Respecto a las ultimas detenciones de presuntos dirigentes de ETA, Fernández las ha enmarcado en el proceso del final de la banda, pero cree que "un final meramente policial no garantiza un final ordenado de la violencia". "Es conveniente articular un final ordenado de la violencia", ha insistido.
LOS BLOQUEOS
El informe determina dos realidades: "los bloqueos en cuanto al final ordenado de la violencia, y los progresos en normalización de la convivencia", y se establecen tres "núcleos de bloqueo", desarme, política penitenciaria y reflexión crítica sobre el pasado. "La acentuación de las pugnas partidarias, junto al bloqueo de la Ponencia de Paz y Convivencia, han neutralizado las posibilidades de construir consensos políticos transversales", ha explicado.
Según ha indicado, el compromiso "transversal" del Gobierno respecto al Plan de paz y Convivencia es la búsqueda de consenso "como primera opción" en cada actuación y en ausencia de acuerdo, va a "tomar la iniciativa y asumir riesgos unilateralmente para promover el desbloqueo". "No vamos a estar parados", ha asegurado.
En este sentido, ha reiterado el anuncio realizado por el lehendakari, Iñigo Urkullu, en el pleno de política general en el que señaló que, "una vez pasadas las elecciones generales, el Gobierno vasco preparará la propuesta de un "acuerdo base para la convivencia".
Según ha explicado, el documento se inspirará en el suelo ético y en las propuestas de microacuerdos que recoge el Plan de Paz y Convivencia. "Se presentará como herramienta para crear un espacio compartido en materia de convivencia a medio plazo", ha indicado.
Fernández ha explicado que el Gobierno vasco va a "jugar todas las bazas y cartas en favor de una propuesta de consenso, para poder articular, de una vez por todas, un espacio lógico, de sentido común, de consenso entre todas las familias políticas". "No tiene sentido que haya creada una ponencia sobre autogobierno y que no la haya sobre Paz y Convivencia. Es inconcebible", ha defendido.
Por ello, el Gobierno vasco espera que, tras las elecciones, esto sea posible porque "socialmente es incomprensible que no la haya". "Mientras no la haya, es un fracaso de todos y un debe de todos", ha indicado antes de asegurar que el Ejecutivo de Iñigo Urkullu pondrá "toda la carne en el asador para que esto sea posible".
Asimismo, cree que es necesario "aprender" de lo ocurrido en las últimas semanas con la polémica creada tras la propuesta de la presidenta del PP vasco, Arantza Quiroga, para crear una nueva ponencia parlamentaria denominada de libertad y convivencia. "Hay que sacar las consecuencias prácticas de todo lo ocurrido" ha insistido.
En este sentido. ha aclarado que a Gobierno vasco no le importa quién hace la propuesta, sino que salga adelante, y ha recordado que la iniciativa del PP vasco tuvo la valoración "positiva" del Ejecutivo, pero cree que la pregunta que se debe hacer es "por qué unas palabras son admisibles en un momento y no en otro".
DÍA DE LA MEMORIA
Preguntado sobre si lo ocurrido en los últimos días va a tener "influencia" en el Día de la Memoria --que se celebra el 10 de noviembre--, el secretario de Paz y Convivencia ha defendido que "la búsqueda de un acuerdo en lo que tiene que ver con el pasado es complejo, porque el pasado es lo más complejo de gestionar y necesita paciencia, tacto y un poco de paso del tiempo para que se gestionen con tranquilidad".
Además, ha apostado por ir dando "pequeños pasos que nos aproximen unos a otros para que se cree un espacio de confluencia". "Nos tenemos que plantear este Día de la Memoria como una ocasión para poner en común puntos que nos unan y no que nos separen más", ha señalado.
En materia de víctimas, el Ejecutivo desarrollará el Compromiso Batera para que las políticas de víctimas miren, además de al pasado, también al futuro, y se promueva la unión entre víctimas y sociedad. Complementariamente, este otoño se presentará una propuesta para "consensuar una ley de reconocimiento a víctimas de vulneraciones de derechos humanos no reconocidas".