Actualizado 26/04/2007 17:57 CET

Ibarretxe defiende que el proyecto ético de la paz necesita un compromiso "incondicional" con las vías dialogadas

Asegura que el diálogo no es "posible ni auténtico" sin actuar frente al sufrimiento en el 70 aniversario del bombardeo de Gernika

BILBAO, 26 Abr. (EUROPA PRESS) -

El lehendakari, Juan José Ibarretxe, aseguró hoy que el proyecto ético de la paz "necesita un compromiso incondicional con las vías dialogadas y diplomáticas", y subrayó que este diálogo no es "posible ni auténtico" sin empatía y acción frente al sufrimiento, la injusticia y los desequilibrios.

Ibarretxe participó en Gernika en los actos conmemorativos del 70 aniversario del bombardeo de la villa por la aviación alemana al servicio del ejército franquista, una jornada repleta de actos en recuerdo y homenaje a las víctimas, así como a los supervivientes de aquel ataque.

A las diez y media de la mañana, el lehendakari inauguró en la Plaza de los Fueros una exposición audiovisual dedicada al bombardeo. En el acto, estuvo acompañado por el alcalde de la localidad, Miguel Angel Aranaz; el consejero de Justicia, Trabajo y Seguridad Social del Gobierno vasco, Joseba Azkarraga, y el consejero de Vivienda y Asuntos Sociales, Javier Madrazo; los ex lehendakaris Carlos Garaikoetxea y José Antonio Ardanza; y alrededor de medio centenar de delegaciones internacionales.

A mediodía, todos se trasladaron hasta la Casa de Juntas, donde se guardó un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas del bombardeo. Posteriormente, Aranaz recordó que, en el ataque, la villa fue "prácticamente destruida" y calificó aquel episodio de "operación salvaje, cruel e injustificada".

Por su parte, el lehendakari fue el encargado de dar lectura a la Declaración "Gernika por la Paz", un manifiesto por la paz y contra todo tipo de guerras y violación de Derechos Humanos que recuerda cómo la guerra "rompe el dique que contiene todos los límites: el respeto a la dignidad humana".

Durante la lectura, Ibarretxe se congratuló de que la mirada actual de los ciudadanos sea cada vez "más severa" con las guerras, porque la guerra es "mala, indeseable, inconveniente e incompatible" con la vida, y subrayó la necesidad de cambiar "el adagio 'Si quieres la paz, prepara la guerra' por 'Si quieres la paz, prepara la paz'.

En este sentido, apostó porque la sociedad se comprometa con la pacificación porque "es un proyecto ético, el principal y más importante del ser humano", y animó a hacer de la paz "la primera prioridad" de la persona, "por encima de cualquier otra".

Precisó que ese compromiso con la paz es la única "barrera" que puede impedir el paso a las guerras y a las violencias, y añadió que el proyecto ético de la paz tiene implicaciones muy claras y "necesita un compromiso incondicional con las vías dialogadas y diplomáticas".

No obstante, señaló que el diálogo "no es posible ni auténtico sin empatía y acción frente al sufrimiento, la injusticia y los desequilibrios", y manifestó que supone un compromiso con la dignidad de la persona, los derechos humanos y el pluralismo. "El diálogo es confiar en lo mejor del ser humano y crear condiciones para que lo mejor del ser humano pueda actuar", agregó.

Por último, aseveró que, 70 años después del bombardeo de Gernika la sublimación ética de la paz implica "comprometerse con la paz en Euskadi y en cada rincón del mundo" y, tras recalcar que en la actualidad existen 30 guerras abiertas en el mundo, advirtió de que el ser humano seguirá teniendo "una asignatura pendiente" mientras exista una sola de ellas.

LLAMAMIENTO AL DIÁLOGO

Por su parte, el Premio Nobel de la Paz de 1980, Adolfo Pérez Esquivel, afirmó que Gernika se ha transformado en la ciudad de la paz y la unidad, y aludió a la memoria como la vía para iluminar el presente.

Asimismo, indicó que es el momento de decir "nunca más" a la violencia, en cualquier parte del mundo, e hizo un llamamiento a la conciencia "para que el pueblo vasco y el estado español se sienten a dialogar".

En esta línea, exigió a ETA el fin de la violencia porque, aseguró, "con violencia no construimos, sino que destruimos", y pidió al Gobierno central que, "a pesar de todo", continúe buscando la paz. "Hay que poner fin a esa espiral de violencia y la única forma es a través del diálogo", insistió.

También intervino en el acto el alcalde de Hiroshima, Todatoshi Akiba, quien hizo referencia al bombardeo atómico que sufrió esta ciudad el 6 de agosto de 1945 e instó a los ciudadanos, ciudades y naciones "a hacer todo lo que esté a su alcance por erradicar la violencia, la guerra y las armas nucleares".

Asimismo, el alcalde presidente de Oswiecim (Polonia) abogó por construir un mundo "juntos" con las experiencias de lugares como Auschwitz, situado a pocos kilómetros de Oswiecim, mientras el presidente del Comité Internacional de Auschwitz, Julius Goldstein, dijo sentirse avergonzado "como ciudadano alemán" de la actuación de la aviación de su país contra Gernika.

En este sentido, uno de los supervivientes de la tragedia, Luis Iriondo, señaló que aquellos días "se cometió un acto de terrorismo para que todos los vascos se rindieran", lamentó que pasaran "casi 40 años" hasta que alguien fue "a preguntar qué había pasado" y reclamó el traslado del Guernica de Picasso a la localidad del mismo nombre porque, según dijo, en él están plasmados los recuerdos y familiares de los supervivientes.

En el acto también se recordó la figura del alcalde de Nagasaki, Mayor Itcho Ito, asesinado el pasado 18 de abril y que pocos días antes había confirmado su asistencia a Gernika. En su lugar, el nuevo alcalde, Mayor Tomihisa Taue, envió una carta en la que hizo un llamamiento a la justicia, la solidaridad y la reconciliación en el mundo y mostró su "total acuerdo" con la Declaración de Gernika.

Precisamente, este texto fue leído, de manera simultánea a la lectura del lehendakari, en lugares representativos de Buenos Aires, Mexico DF, Santiago de Chile, Rosario, Mar de Plata, Bahía Blanca, Montevideo, Boise, Sidney, Nueva York y Madrid.