Ibarretxe dice que ETA, la ilegalización, la dispersión de presos o algunas sentencias "nos devuelve al pasado"

Actualizado 24/12/2007 11:21:16 CET

Dice que su "compromiso" es que para la Nochebuena de 2008 "podamos hablar de un futuro diferente"

BILBAO, 24 Dic. (EUROPA PRESS) -

El lehendakari, Juan José Ibarretxe, asegura que estamos viviendo una "violencia que nos devuelve al pasado" en la "espiral sin fin" de ETA, de "amenazas, extorsiones, ilegalización de fuerzas políticas, sentencias judiciales que de jurídicas tienen poco y de impulso político tienen mucho, dispersión de presos y muerte de sus familiares cuando van a visitarlos a las cárceles".

A través de un texto publicado en la página web 'konpondu.net', Ibarretxe explica que, actualmente, se impone "la negación del diálogo como fórmula para resolver los problemas".

En este sentido, recuerda que el 24 de diciembre del año pasado ETA "no había roto formalmente el alto el fuego permanente, pero cometió un brutal atentado" en el aparcamiento de la T-4 de Barajas, en el que murieron Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, "dos personas que se preparaban para celebrar la Navidad como todos los demás".

"Un año después ETA ya había roto la tregua indefinida, a pesar de que la propia Batasuna le había pedido públicamente que no lo hiciera. Y quien en su nombre le pidió que no lo hiciera, Arnaldo Otegi, está hoy en prisión. Otro atentado brutal ha segado la vida de Raúl Centeno y Fernando Trapero, dos guardias civiles que también se preparaban para recibir el año Nuevo. Familias rotas, dolor, sufrimiento ante la muerte y el asesinato irracional", remarcó.

El lehendakari advierte de que se niega a aceptar "una vuelta atrás, una vuelta a un pasado sin ilusión y sin salida" y señala que "cada uno tendrá que encarar el próximo año como estime más oportuno".

En este sentido, anuncia que su "compromiso" es que para la Nochebuena de 2008 "podamos hablar de un futuro diferente" donde "la violencia haya sido desterrada para siempre" y "los partidos políticos hayan recibido un mandato para sentarse a dialogar y alcanzar un acuerdo".

"Un futuro en el que la sociedad vasca sea protagonista de su propio destino. Un futuro de participación democrática de todos y todas. Un futuro para decidir", concluye.