Actualizado 28/06/2007 21:27 CET

El juez Del Olmo califica de "ineficaz" y cree insuficientes los recursos del sistema de protección de testigos

Pide confianza en la Justicia y la Policía contra el terrorismo al tiempo que espera que el Estado responda con "eficacia"

SAN LORENZO DE EL ESCORIAL (MADRID), 28 Jun. (EUROPA PRESS) -

El juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo criticó hoy la insuficiencia de recursos con los que cuenta el sistema de protección de testigos para desarrollar su tarea debido, fundamentalmente, a que desde 1994 al Estado "no se le ha ocurrido" dotarle con nuevos fondos, causa que, a su entender, lo hace "ineficaz" en su propósito y obliga a los jueces, en ocasiones, a recurrir a "otras vías" para aumentar la protección estatal de testigos.

Del Olmo se pronunció en estos términos en una conferencia que impartió en el curso 'Globalidad y delincuencia. Prevención y respuestas' organizado por la Escuela de Verano de la Universidad Complutense de Madrid, en la que resaltó la importancia de la cooperación entre la justicia y la Policía para llevar a cabo investigaciones "eficaces" contra el terrorismo islamista.

El juez instructor del sumario del 11-M incidió en que el Estado debe proporcionar "un dispositivo eficaz" contra la actividad terrorista y, en este sentido, lamentó que el sistema de protección de testigos cuente con recursos "insuficientes" para realizar su trabajo de forma "efectiva", motivo que lleva en ocasiones a los jueces a "recurrir a otras vías" para garantizar su protección. "Desde 1994 al Estado no se le ha ocurrido dotar con fondos al sistema de protección de testigos", criticó.

En su intervención, el titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 señaló además que la "cualificación y especialización" del Cuerpo de Policía en el terrorismo islamista, si bien es "esencial", resulta "ineficaz" sin una adecuada "combinación" con la Administración de Justicia para encontrar los "indicios" que hagan avanzar al Estado en la "prevención" ante posibles ataques terroristas yihadistas, o en su caso, en la "persecución" de quienes cometieron el delito.

Apuntó además que la cooperación internacional en esta materia con las Fuerzas de Seguridad de otros Estados es "ineludible". Advirtió así de que si España es "reacia" a facilitar información a otros países, tendrá la misma respuesta en el futuro a sus peticiones y, por tanto, "el mismo lamento posterior". Insistió además en la importancia de "intervenir" en todas las fases anteriores a un atentado, es decir, captación de yihadistas, financiación y adoctrinamiento.

En declaraciones previas la conferencia, Del Olmo señaló que, evidentemente, el fenómeno de la globalización "facilita el riesgo terrorista". "Todo lo que sea evitar controles, el rápido intercambio personal, material y peligrosamente de algunas ideas, ha facilitado y sigue favoreciendo el riesgo terrorista", enfatizó.

Ante esta situación observó que el "elemento y esencial que tiene que utilizar la Administración Pública es a sus funcionarios y agentes". "El respeto que la sociedad tenga a las Fuerzas de Seguridad y a la Administración de Justicia, que no significa claudicación frente a la exigencia ante cualquier error que podamos tener, es lo que nos fortalece a todos", remarcó.

Indicó en este punto que, si bien España cuenta con "experimentados, cualificados y especializados agentes de la Policía" en la lucha contra el terrorismo internacional, nuestra historia nos ha demostrado que "la maldad no tiene límites y es muy difícil de contener. "Por lo tanto, todo lo que sea aplicación inteligente de los resortes que tiene el Estado para lograr en lo posible el poder prevenir, detectar y evitar la comisión de delitos, será un beneficio para todos", afirmó.

"NO TODO VALE".

Preguntado por el equilibrio entre seguridad pública y protección de derechos individuales, Del Olmo indicó que el sistema democrático y la realidad social de nuestro país hace que sea "difícil" pensar hoy en que los ciudadanos "admitan que todo vale", es decir, "que todo pueda ser asumible para la lucha contra la criminalidad". Consideró al respecto que el "equilibrio en lo posible está logrado".

"Nunca debemos olvidar que cualquier riesgo puede producirse, pero creo que estamos todos atentos para que el equilibrio se mantenga", dijo en referencia a la relación entre la seguridad pública y la garantía de los derechos de las personas, para concluir que: "La sociedad española es suficientemente critica y exigente y confía en su Administración y esperemos que la Administración responda a esa confianza".