Actualizado 04/08/2007 19:56 CET

Mas destaca la "contradicción fragante" del PP, que tiene "una actitud distinta con Andalucía y con Cataluña"

BARCELONA, 4 Ago. (EUROPA PRESS) -

El presidente de CiU, Artur Mas, destacó hoy la "contradicción fragante" del PP, que tiene "una actitud con Andalucía distinta a la que tienen en Cataluña", en referencia al hecho de que la Generalitat haya presentado alegaciones en el TC --al igual que el Abogado del Estado--, denunciando que los 'populares' han recurrido artículos del Estatut muy similares a los de los Estatutos andaluz o valenciano que sí han apoyado.

En una entrevista concedida a Europa Press, Mas señaló que "otra cosa que no dicen los dirigentes catalanes es que el Estatuto andaluz, en temas fundamentales, sí es distinto al catalán" y apuntó que "ahí el PP tiene razón en una cosa, y es que hay temas fundamentales en el Estatuto catalán que son importantes y que no se reproducen exactamente, siquiera lejanamente, en el andaluz".

"La contradicción del PP es que, en temas similares, tiene actitudes distintas según sea Andalucía o Cataluña", aseveró el dirigente de CiU, quien aprovechó la ocasión para añadir que el recurso que Enrique Múgica, Defensor del Pueblo y "antiguo y destacado militante del PSOE", tiene presentado en el Alto Tribunal contra el Estatut es "tanto o más duro" que el de los populares y, al tiempo, reprochó al tripartito que comparta criterios sobre el Estatuto con la Abogacía del Estado, que quiere una interpretación "a la baja".

"Cuando desde el gobierno de la Generalitat se justifica la posición del Abogado del Estado me entra una zozobra grande, porque quiero recordar que la posición de Abogacía del Estado es, seguramente, que se pueda interpretar el Estatuto catalán a la baja, lo que, para nosotros, sería como una anulación del Estatuto. Jurídicamente esto no es así, pero políticamente sí", apostilló.

Por otra parte, Mas garantizó que la formación que lidera no tiene "ningún compromiso" adquirido con PSOE o PP sobre posibles alianzas después de las próximas generales y puntualizó que, aunque tienen un problema de "desconfianza" con los socialistas, están "más alejados" del PP.

"Y es de cajón, de manual, de libro que si el PP no retira su recurso contra el Estatut, no hay nada que hablar ni nada que hacer", determinó el presidente de CiU, quien preguntó "¿cómo se podría negociar con un partido que hace exactamente lo contrario de lo que defendemos?.

"Eso no funciona, por tanto, ellos sabrán", sentenció Mas, que dijo no saber "si lo tienen pensado o no, pero son ellos los que tienen que responder, ellos saben que una condición absolutamente necesaria es que dejen de combatir el autogobierno de Cataluña, que dejen de ir contra el pueblo catalán y que se vuelvan a situar en aquella línea del año 96, en que estaban dispuestos a hablar de cosas importantes en beneficio de Cataluña y de España".

RECURSO ANTE TC Y DERECHOS DE CATALANES A OPINAR.

Mas se pronunció, además, sobre el hecho de que el PP haya urgido al Tribunal Constitucional a tomar una decisión en torno el nuevo Estatut antes de la próxima cita con las urnas. Así, el presidente de CiU dijo "entender" que lo que está haciendo el PP es buscar que haya "una sentencia del Constitucional contraria, cuanto antes, par poder derribar al señor Rodríguez Zapatero y pasar el platillo para recoger votos".

"Entiendo que esa es su posición, pero no la comparto. Ese es un interés muy partidista y el nuestro es completamente distinto. A mí no me interesan los plazos, sino que --la decisión del TC-- sea buena para Cataluña y su autogobierno", remachó.

En este contexto, señaló que "lo ideal" es que el Alto Tribunal dejara el Estatut catalán "tal cual, sin tocar ni una coma". "Creo que eso es lo que toca además, porque este asunto fue votado por el pueblo catalán y pasó por todos los filtros jurídicos habidos y por haber y obviamente por las Cortes españolas, el Congreso y el Senado", enfatizó.

A continuación, recordó que CiU defiende que si se "toca" el Estatut, "que es una facultad que tiene el Constitucional y que no se le discute", los catalanes deberían tener la posibilidad de responder y "ser consultado por una vía o por otra".

"DE LAS PROMESAS DE ZAPATERO NOS FIAMOS POCO".

Analizadas las posibilidades de acuerdo con el PP tras las próximas generales, Mas pasó a referirse al PSOE, aunque previamente hizo hincapié en que CiU no tiene "ningún compromiso" con nadie, tiene las manos "absolutamente libres" y presentará un programa de gobierno sobre el que negociar posibles alianzas y que significará un "compromiso" con los catalanes.

"Nuestro candidato será quien lo coordine y defienda. Esperaremos primero el resultado para ver qué fuerza tenemos de negociación --dijo-- y, si tenemos esa fuerza que esperamos, veremos hasta qué punto los partidos de ámbito estatal están dispuestos a asumir una parte significativa de ese programa y compromiso de CiU con los catalanes".

Dicho esto, reconoció que existe un problema de confianza y "credibilidad" con los socialistas, especialmente con quien hoy es presidente del Gobierno y secretario general en 'Ferraz': "Pongo en duda la credibilidad del presidente, pero no porque quiera, sino porque hay mucha gente que esto lo ha padecido en sus propias carnes y nosotros no somos una excepción, no digo CiU, sino principalmente los catalanes", resaltó, aludiendo a la célebre promesa de Zapatero de aprobar el Estatut como saliera tal y como saliera del Parlament.

"Eso fue un incumplimiento grave del presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, una falta de credibilidad que no nos la inventamos nosotros, no es crítica fácil. Es la pura realidad objetiva", agregó. En la misma línea, apuntó que ni CiU ni los catalanes tienen "mucho que agradecer" al PSOE de Zapatero.

Interrogado sobre si un hipotético acuerdo con el PSOE conllevaría otro pacto con PSC para que, en un futuro, se deje gobernar a la lista más votada en Catalunya, Mas respondió que su formación está decidida a promover "reglas de juego democrático" para que no se convierta en "regla general" que terminen gobernando en distintas autonomías los que no han conseguido respaldo mayoritario. "Esto es un contrasentido democrático".

Según dijo, se trata de intentar devolver a los ciudadanos la confianza en las instituciones y cuando se le planteó que los 'populares' también quieren llevar en su programa electoral una propuesta en esta línea, afirmó: "Pues lo celebro".

"Me parece bien esa reflexión --concluyó--. Es evidente que hay mucha gente que se siente desilusionada, traicionada e incluso decepcionada por el hecho de que un partido gane claramente y luego no gobierne. Quizás las leyes lo puedan permitir, no lo vamos a discutir, pero quiero recordar que las leyes están al servicio de la democracia y no la democracia al servicio de las leyes. Por tanto, CiU quiere coger esa bandera".