BARCELONA, 18 Abr. (EUROPA PRESS) -
El exministro de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos aboga por reformar el Tratado de Lisboa, al admitir que nació "muerto", y por tener un solo representante al frente de la UE que asuma las funciones que actualmente ostentan el presidente del Consejo Europea, Herman Van Rompuy, y el de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.
En una conferencia organizada por el CIDOB y el Consejo Catalán del Movimiento Europeo, ha asegurado este jueves que la modificación del tratado --"a la que nadie a nivel europeo está dispuesto"-- debe conllevar una reforma de las instituciones europeas para darles mayor soberanía y legitimidad democrática.
"Queremos ser Europa federal o apostamos por el Estado-Nación, que es incapaz de responder a los retos y desafíos del siglo XXI?", ha preguntado Moratinos, quien ha calificado de error la bicefalia al frente de Europa, por lo que ha apostado por tener a un solo representante y que sea elegido democráticamente.
Solo así, según Moratinos, se identificaría a Europa con una sola persona y se evitarían contradicciones, aunque ha admitido que esto será difícil que sea una realidad de cara a las próximas elecciones europeas de 2014.
En el objetivo de adaptar la realidad europea, el exministro ha apelado a construir el "consenso de Bruselas" para abordar los retos económicos, sociales y políticos actuales, y abrir así una nueva etapa que haga frente al modelo implantado hasta hoy -'consenso de Washington'-- y el que se prevé -'consenso de Beijing'--.
"Frente al consenso de Washington y el de Beijing, tenemos que crear el europeo. El consenso de Bruselas debería llevarnos a considerar que nuestra prioridad es cambiar la política europea", ha sostenido.
Moratinos ha apuntado que, pese al sentimiento creciente antieuropeísta y la crisis, la UE tiene "todas las condiciones para resurgir de la crisis con mayor garantía de éxito", por lo que ha llamado a recuperar el espíritu de los padres fundadores de la UE.
RIESGOS DEL BEIJING
A su juicio, la nueva etapa europea debe pasar por establecer una mayor integración económica, fiscal y social, tras advertir de que si se apuesta por lo contrario no será posible el 'consenso de Bruselas' y se impondrá el de Beijing que impone una "respuesta autoritaria e inmediata porque puede dar resultados mucho más favorables que el de la vieja organización occidental, americana o europea".
También ha defendido el euro y la necesidad de mantenerse en la moneda única, tras destacar que si España no formara parte del euro el Gobierno socialistas de José Luis Rodríguez Zapatero "hubiera durado tres telediarios".