196671.1.500.286.20130902150803
BARCELONA, 2 (EUROPA PRESS)
El primer secretario del PSC, Pere Navarro, ha negado que su partido haya encargado espiar a la líder del PP catalán, Alícia Sánchez-Camacho, y ha explicado que la formación no tomará medidas internas hasta que el juez se pronuncie.
En rueda de prensa tras la Ejecutiva, ha argumentado que el partido no puede reaccionar en base a "filtraciones policiales", en alusión a un informe que la Policía Nacional ha entregado al juez y que concluye que los socialistas pagaron el encargo por el que se grabó a Camacho en 2010 en el restaurante barcelonés La Camarga.
Así, ha insistido en que el partido ha revisado toda su documentación y no hay ninguna evidencia de que se encargara la grabación: "No he visto ninguna factura en la que se haya pagado esto. Si hubiera visto alguna sombra de duda hubiera actuado".
Además, Navarro se ha escudado en que su versión concuerda con la reiteró la empresa Método 3 después de salir a la luz el informe policial, y es que el inductor de la grabación procede del "entorno" de Camacho y no del partido de los socialistas.
El líder del PSC ha pedido que la justicia avance y actúe con celeridad, y ha reclamado que su partido no tenga que enterarse de las cosas, como en el caso del informe policial, "a través de los medios de comunicación".
Navarro ha destacado que ha investigado este asunto en el seno de su partido desde el primer día, y ha sentenciado que, si la justicia finalmente concluye que el PSC sí esta relacionado con la trama, "será firme con la aplicación de cualquier medida disciplinaria".
Ha asegurado que lo único cierto que hasta ahora se sabe de la presunta trama de espionaje a políticos es que el exdirector general de Asuntos Penitenciarios Xavier Martorell tenía "una implicación clarísima", y no que el PSC esté relacionado.
Navarro también ha lamentado que la atención se centre exclusivamente en quien hizo el encargo de la grabación, y no se esté investigando la conversación que mantuvo Camacho en el restaurante en la que se habla "de mochilas y billetes de 500 euros".