MADRID, 31 Jul. (EUROPA PRESS) -
El PSOE ha expresado este miércoles su rechazo al dictamen sobre la Ley de Transparencia aprobado en la Comisión Constitucional del Congreso y se ha negado a apoyar la norma alegado que la actitud del Gobierno y especialmente de su presidente, Mariano Rajoy, ante el 'caso Bárcenas' evidenciaba la "falta de compromiso" del Ejecutivo con el espíritu de esa norma.
Durante su intervención en la comisión, el ponente socialista José Enrique Serrano anunció la intención de su grupo de votar en contra del dictamen por la actitud del Gobierno y por considerar que la norma se queda corta en sus contenidos.
El primer partido de la oposición esperaba que en la comisión se realizara una votación sobre el conjunto del texto, pero, acorde con lo previsto en el Reglamento del Congreso, ésta no se produjo. Los socialistas se abstuvieron en todas las votaciones relativas a las enmiendas, pero finalmente no pudieron evidenciar su rechazo con un voto negativo al no tener lugar la votación con la que erróneamente habían contado.
El veterano diputado socialista Alfonso Guerra, que forma parte de la Comisión Constitucional de la que fue presidente en la anterior legislatura, participó en las votaciones y fue el que, al final de las mismas, acabó avisando a sus compañeros de que la que esperaban no se iba a producir.
QUE EL 'NO' CONSTE EN ACTA
Al advertir el error, el portavoz de la Comisión Constitucional, Ramón Jáuregui, tomó la palabra para que al menos constara en el Diario de Sesiones que la intención de su grupo era haber votado en contra, aunque formalmente el sentido de su voto aparecerá como "abstención" en las actas. El presidente de la comisión, Arturo García Tizón, le recordó que la ley volverá a votarse en el Pleno en septiembre.
Previamente, durante la sesión, el ponente socialista José Enrique Serrano tras justificar su negativa a apoyar la ley, dejó abierta la posibilidad de que su partido varíe el sentido de su voto en el Pleno, donde la norma volverá a debatirse antes de su remisión al Senado la segunda semana de septiembre. "El futuro no está escrito", dijo.
Con este 'no' --aunque al final sólo haya sido simbólico-- el PSOE ha culminado el PSOE su distanciamiento de una norma que tenía voluntad de pactar con el Gobierno y en torno a la que alcanzó importantes acuerdos con los 'populares', según ha reconocido Serrano.
FIN AL PLANTE INICIADO EL 10 DE JULIO
Este distanciamiento de los socialistas se hizo evidente a partir del día 10 de julio cuando pidieron un aplazamiento de las reuniones de la ponencia dado que, ante la negativa inicial del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a comparecer en el Congreso para dar cuenta del 'caso Bárcenas', consideraban que no se daban las condiciones para seguir cerrando acuerdos con el PP. "Fuimos claros y transparentes en nuestro planteamiento", ha apuntado Serrano.
Ese requerimiento de aplazamiento no fue atendido y el PSOE se ausentó de las cuatro reuniones de la ponencia hasta que este miércoles, víspera de la comparecencia de Rajoy ante el Pleno, se ha incorporado a los trabajos sobre la ley en la Comisión Constitucional. Lo mismo han hecho IU-ICV-CHA y el Grupo Mixto, representado por Amaiur, que no asistieron a la ponencia por los mismo motivos que el PSOE.
En su intervención, Serrano ha recordado que el PSOE se implicó "durante muchos meses" e hizo "esfuerzos" para pactar la norma con el Gobierno en una negociación que, según ha admitido, el Ejecutivo y los 'populares' afrontaron con espíritu abierto. Incluso ha reconocido que la norma ha mejorado a su paso por la ponencia y ha tenido una mención especial para el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón, por su comportamiento durante la negociación.
"UN DÍA INGRATO"
"Hoy es un día ingrato para el PSOE porque será la primera ocasión en que queda fuera de la mayoría que en esta Cámara apruebe una ley que se vincula con elementos estructurales de nuestro sistema político", se ha lamentado Serrano. "No es la ley que queríamos y por la que hemos trabajado, será más corta más, más pobre, menos útil y menos ambiciosa", ha añadido.
Según ha detallado, para que su grupo pudiera respaldar la norma deberían haberse dado dos requisitos que no han hecho realidad: que el PP hubiese abierto "el contenido" de la ley y hubiese acompañado esa apertura "de un compromiso real de transparencia en el quehacer diario de todos los responsables públicos".
A su juicio, la Ley de Transparencia debería haber servido para hacer frente al "deterioro creciente de la vida institucional" y al "estupor e indignación" con el que los ciudadanos asisten a la "extensión de la corrupción".
Para ilustrar su posición, Serrano ha recurrido a la frase del profesor José María Valverde "no hay estética sin ética" ha insistido en que en política hay que "adecuar los hechos a las palabras". "La ley que había sido posible con ustedes se ha quedado sin algunos contenidos, pero el futuro no está escrito", ha concluido, no sin antes dejar claro que el PSOE no ha tomado esta decisión "con comodidad ni frivolidad", pero sí con "fundamento".
"NO HAY ESTÉTICA SIN ÉTICA"
Desde el PP, su portavoz en la Comisión Constitucional, Pedro Gómez de la Serna, ha asegurado que no cuestionaba "el sentido de la responsabilidad" del PSOE pero sí que lamentaba que la actitud "personal" de Serrano no fuera la que ha mantenido el resto de su partido.
"Es cierto que no hay estética sin ética, pero eso no tiene nada que ver con su negativa a una ley que es su ley mejorada y elevada a la quinta potencia", le ha replicado, mostrando su deseo de que al final el PSOE regrese al consenso inicial. "Estoy seguro de que usted tiene voluntad de pactar y que triunfe y pueda convencer a su grupo de que vuelva a la ley", a afirmado el ponente 'popular' como colofón a su intervención.
Pero antes de esa nueva llamada al consenso, Gómez de la Serna había echado en cara a los socialistas su ausencia de la ponencia con el único objetivo de "desgastar o derribar al Gobierno" y hacerlo "en aras del oportunismo".
A su juicio, la decisión del primer partido de la oposición y de otros grupos parlamentarios de abandonar la fase de la tramitación ha sido "decepcionante". "Ustedes ni pueden hacer siempre seguidismo ni dejar de ser un partido de Gobierno. Para otros igual está en su ADN pero, en su caso, lo lamento", les ha soltado a la bancada socialista.
Pero también les ha recriminado su intención de votar en contra del dictamen de la Comisión de una ley que "merece la pena" y que es "tan suya como nuestra". "No conozco a nadie que vote contra sí mismo", ha dicho Gónez de la Serna, acusando al PSOE de haber "despreciado" el nuevo ciclo de colaboración que se había abierto con esta norma.
"Podían haber hecho oposición con la máxima dureza y mantener una posición de máxima responsabilidad, pero ni esta ley ni el principio democrático de la transparencia ni los ciudadanos ni las instituciones merecían el boicot de la ley", ha resumido el parlamentario del PP, antes de pedir a los socialistas "colaboración, ponderación, correspondencia, corresponsabilidad y cierta lealtad parlamentaria".