PSOE ofrecerá un nuevo texto de la Ley de Financiación de Partidos rebajando requisitos a fundaciones para sumar al PP

Actualizado 23/02/2007 13:50:51 CET

MADRID, 23 Feb. (EUROPA PRESS) -

El PSOE piensa preparar una nueva redacción de la reforma de la Ley de Financiación de Partidos Políticos con idea de flexibilizar los requisitos de control previstos para las fundaciones ligadas a las formaciones políticas y así tratar de acercar posiciones con el PP, se informó a Europa Press en fuentes parlamentarias.

Sobre la base de la proposición de ley de ERC que el Pleno del Congreso tomó en consideración en noviembre de 2005, el PSOE ofreció un primer borrador de la reforma incorporando, siempre de acuerdo con los republicanos, algunas de las enmiendas parciales que los grupos habían presentado en junio del pasado año.

CAMBIOS QUE SE VAN ASUMIENDO.

Ese texto fue repartido a los distintos grupos parlamentarios y ha permitido empezar a dar por sentadas algunas transformaciones. Así, en la mayoría de los grupos se asume ya que se suprimirán las donaciones anónimas a los partidos políticos, que las aportaciones de los militantes y contribuyentes serán públicas y desgravables, y que el Tribunal de Cuentas tendrá más competencias para vigilar las finanzas de los partidos.

Asimismo, y ante la diversidad de propuestas que se habían recibido como tope para las donaciones de una misma persona, que ERC fijó inicialmente en 30.000 euros al año y que los demás querían subir en diversa cuantía --el BNG llegó a pedir 150.000 euros--, el borrador auspiciado hace unas semanas por los socialistas ponía la cifra final en 60.000 euros al año.

PSOE y ERC también ofrecieron otra novedad en aquel borrador y es permitir que las empresas puedan hacer donaciones a los partidos, siempre que sean transparentes y se conozca a la entidad donante, y que se fije un tope máximo anual. En la proposición de ley debatida en el Congreso en 2005 se impedía que personas jurídicas pudieran hacer aportaciones.

Sin embargo, ese primer borrador no ha concitado el respaldo unánime de los demás grupos. Algunos de ellos, como CiU, aún no ha concretado sus reparos mientras que el PP lo ha rechazado sin muchas explicaciones, según los socialistas.

Desde IU-ICV han reclamado dos cambios que consideran básicos: limitar al 20 por ciento el peso de la financiación privada en los presupuestos de un partido y permitir que las subvenciones públicas se repartan en función de los votos y no sólo de los escaños logrados. Ambos puntos no cuentan a priori con el respaldo de socialistas y republicanos.

SEGUNDO BORRADOR.

Así las cosas, el PSOE prepara un segundo borrador de la reforma en el que, entre otros cambios, flexibilizarán los requisitos de control exigidos a las fundaciones de los partidos, que la propuesta inicial de ERC equiparaba con los que se reclaman a las propias formaciones políticas. Los socialistas interpretan que, hoy por hoy, éste es el punto que más reticencias despierta en el PP y en CiU.

El Congreso tiene pendiente desde hace años la reforma de la Ley de Financiación, que data de 1987 y cuya actualización viene siendo reclamada por el Tribunal de Cuentas informe tras informe. Aunque la proposición de ERC fue tomada en consideración el 20 de noviembre de 2005 y los grupos parlamentarios registraron sus enmi8endas parciales en junio de 2006, la constitución de la ponencia para empezar a discutir el articulado, que es el siguiente paso, sigue pendiente de fecha.