Actualizado 03/10/2007 20:53 CET

El PSOE teje una red de 'apoyos críticos' en el Congreso para sacar adelante la Ley de Memoria

MADRID, 3 Oct. (EUROPA PRESS) -

El PSOE se ha garantizado ya una red de 'apoyos críticos' en el Congreso para sacar adelante el proyecto de Ley de Memoria Histórica, aprovechando que esta norma no será sometida a una votación de conjunto, se informó a Europa Press en fuentes parlamentarias.

Tras varias semanas de negociaciones con IU-ICV y los nacionalistas de CiU y PNV, a los que hoy se sumó el BNG, los socialistas no han logrado el apoyo cerrado de ninguno de los grupos minoritarios, pero al menos se han garantizado que permitirán su tramitación y que limitarán su rechazo a los puntos donde aún mantengan discrepancias.

Con IU-ICV persisten las diferencias sobre la interpretación de la ilegitimidad de las condenas de los tribunales del franquismo, pues la coalición de izquierdas insiste en que eso debería tener efectos si los particulares afectados recurren ante la justicia. Si no hay avances en esta materia, IU-ICV prestará un apoyo "crítico" al proyecto, limitando su oposición a ése y otros artículos concretos donde discrepe.

Similar situación ocurre con el PNV y CiU. Los nacionalistas vascos centran su reclamación en la devolución a Euskadi de documentos incautados en la Guerra Civil y depositados en el Archivo de Salamanca pero, incluso si este tema no se resuelve, están dispuestos a apoyar el resto del proyecto.

NO HAY VOTACIÓN DE CONJUNTO.

Así las cosas, y pendientes de los contactos con las demás fuerzas minoritarias, algunas de las cuales, como el BNG o la CHA están dispuestas a contribuir al consenso mayoritario si se alcanzase, el PSOE se está garantizando apoyos suficientes para ir sacando adelante la norma en el Congreso, sección por sección, artículo por artículo, aprovechándose de que la ley no tiene rango orgánico y, por ende, no hay una votación de conjunto que obligaría a fijar un voto global a cada grupo parlamentario.

Además, en su favor juega que la oposición a tramitar la ley se está focalizando en dos extremos, el PP y ERC, cuyas enmiendas son incompatibles entre si. Así pues, los socialistas confían en ir sacando adelante el proyecto, incorporando las modificaciones que pacten con IU-ICV y los nacionalistas, y sabiendo que el PP también vetará las propuestas 'inasumibles' de las minorías y que éstas rechazarán las demandas del PP.