Actualizado 04/07/2007 01:32 CET

Revilla toma posesión del Gobierno cántabro instando a "luchar con uñas y dientes contra el transfuguismo"

SANTANDER, 3 Jul. (EUROPA PRESS) -

El regionalista Miguel Ángel Revilla se comprometió hoy, nada más jurar su cargo como presidente de Cantabria, a situar como una de las prioridades de su Gobierno la "dignificación de la política", una meta que, a su juicio, se consigue a través de la "cercanía" y el "trabajo", favoreciendo a "los más débiles", y "luchando con uñas y dientes contra el transfuguismo".

"El transfuguismo debe ser erradicado de la vida política", proclamó Revilla en el patio central del Parlamento cántabro ante las autoridades civiles y políticas presentes en el acto de toma de posesión, entre ellos el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, al que recordó el "hecho lamentable" sucedido en Castro Urdiales el día de la constitución de las corporaciones locales.

Para el presidente cántabro, "nada crea más alarma social" que los "políticos corruptos", porque "basta que sean sólo unos pocos para que manchen la imagen general". A su juicio, la corrupción en política resulta "absolutamente deleznable" porque representa una "estafa a todo un pueblo y crea una imagen nefasta que conduce al divorcio" entre ciudadanos y políticos. Frente a ello, abogó por tener la "honradez como bandera" y convertirla en el "gran cartel".

Junto a la dignificación de la política "en los tiempos que corren", el líder regionalista se propone también con su Gobierno "colocar Cantabria a la cabeza de España" y "entre las regiones más prósperas", pero en esa misión hizo un "llamamiento" a todos los cántabros, a los que pidió un "esfuerzo colectivo" porque, sin su apoyo, los "buenos propósitos" del Ejecutivo resultarían "inútiles".

En su discurso, en el que también defendió el "orgullo" de los cántabros de sentirse españoles y criticó la "estrechez de miras" que se da en "algunos lugares", Revilla pidió a los cántabros que ayuden al Gobierno y también pidió ayuda a Dios para no "fallar".

Reconoció igualmente el papel que juega en su vida su mujer, Aurora Díaz, que, según confesó, es quien le da la "energía" para afrontar su trabajo. "La energía me la da mi mujer, una leonesa cántabra que me tolera, me comprende y me estimula", recalcó el presidente regional, que no dudó en dirigirle a su esposa un 'te quiero' en su discurso.

LUCHA CONTRA EL TRANSFUGUISMO

Después de haber difundido en los últimos días, especialmente en el Debate de Investidura, el programa político del Gobierno de coalición (PRC-PSOE) que lidera, Revilla se propuso hoy que cale en los cántabros otro mensaje distinto pero que, según señaló, será también una "auténtica prioridad" del Ejecutivo: la dignificación de la política y, con ello, la lucha contra el transfuguismo.

En esta línea, el líder regionalista dedicó parte de su discurso a recordar lo sucedido en Castro Urdiales, donde el cabeza de lista del PRC, Fernando Muguruza, obviando las indicaciones de su partido y el pacto local alcanzado con el PSOE, fue elegido alcalde con los apoyos del PP -un partido que ha tenido "responsabilidades de Gobierno en España, dijo el presidente-, y de Acuerdo por Castro.

Revilla recordó "etapas de la vida política" de Cantabria en las que llegaron a contarse hasta "18 tránsfugas" en el Parlamento autonómico. Reconoció que ese tiempo ya ha "pasado", pero lamentó el incidente de Castro del que, según recordó, ya está al tanto el ministro, al que le dirigió una carta para que lo incluya en el orden del día de la próxima reunión de la Comisión de Seguimiento del Pacto Antitransfuguismo.

"DIGNIFICAR" LA POLÍTICA

Además de esa lucha expresa contra el transfuguismo, "dignificar" la política también requiere, en palabras de Revilla, tener la "honradez como bandera". En este sentido, garantizó que el Gobierno regional no permitirá que nadie "meta la mano en el cajón".

El presidente cántabro aseveró sentirse "orgulloso" de ser político, "entendiendo la política como una vocación". "No hay nada más noble, cuando se hace con vocación y con honestidad, que la política", sentenció. En su caso, hizo hincapié en que es político "por vocación" y subrayó que ha "sacrificado" su actividad privada por algo que considera "infinitamente mucho más gratificante para los que creen en la cosa pública como servicio al ciudadano".

Los otros elementos que, en su opinión, también "dignifican" la labor política son el "trabajo", hecho con "vocación"; la "cercanía", siendo "humildes y sencillos" y entendiendo la actividad política como un "honor de servicio a los demás"; y "favorecer a los más débiles".

En esta línea, señaló que el Gobierno de Cantabria es "progresista", está formado "por dos partidos progresistas" y, como tal, apoyará a los más débiles y recurrirá a la "discriminación positiva" en favor de los discapacitados, los mayores o los vecinos de las poblaciones rurales.

UNA CANTABRIA "INFINITA, ACOGEDORA Y ESPAÑOLA"

Las ideas con las que Revilla pretende contar en la tarea que ahora emprende son las mismas que ha venido "lanzando" desde hace cuatro años y han ido "calando" en los ciudadanos, es decir, la imagen de "una Cantabria infinita, amable y acogedora, no xenófoba, orgullosa de su historia y española".

Así, recalcó que los ciudadanos de la región están "tan orgullosos de ser cántabros como españoles" y de pertenecer a un país que ha conseguido ser "ejemplo" para otros estados del mundo, "una España sin complejos, que se desarrolla a marchas forzadas". En esa España, y frente a otros que quieren "desgajarse", Cantabria defiende la "unidad, porque juntos somos mucho más fuertes y más importantes", apostilló.

AGRADECIMIENTO A ZAPATERO

Revilla, que considera cántabros a los nacidos en la región, los que residen en ella y los que la quieren, y abogó por tener "memoria histórica" y acoger a los inmigrantes, no sólo ensalzó la vocación española de Cantabria, sino que aprovechó además para agradecer al Estado su dedicación a la región.

Así, pidió al ministro que le traslade a Rodríguez Zapatero su agradecimiento por el trato recibido durante los últimos cuatro años, "no ya en lo personal", sino en los proyectos planteados para Cantabria, que están "todos en marcha". "Espero seguir estrechando la colaboración estos cuatro años", añadió.

Finalmente, Revilla, que dijo asumir ahora una "responsabilidad mucho mayor" que la adquirida hace cuatro años cuando tomó posesión por primera vez, porque también es mayor el "respaldo parlamentario" de la coalición y el "respaldo electoral" hallado en las urnas, juró ante los presentes que se dedicará "en cuerpo y alma a la defensa" de su "patria chica", Cantabria, y de su "patria grande", que es España.

Aseguró que lo hará "sin un minuto de descanso", porque es su "obsesión" y porque en la vida no ha podido ocurrirle "nada más hermoso que ser presidente de Cantabria". "Dios, qué honor me das. Ayúdame a que no falle", exclamó Revilla, que cerró su discurso con un 'Viva Cantabria' y un 'Viva España'.