Sarkozy dice que él y Zapatero han concluido la necesidad de tener una política "común" de inmigración

Actualizado 01/06/2007 1:29:48 CET

MADRID, 31 May. (EUROPA PRESS) -

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, afirmó hoy que él y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, han llegado a la "conclusión" de que es "mejor" que ambos países tengan "la misma política de inmigración", algo que están "intentando hacer" promoviendo que la UE no tenga que aprobar estas cuestiones por unanimidad.

Así se pronunció en rueda de prensa conjunta con Zapatero en Madrid al ser preguntado si ambos habían conseguido limar las diferencias que han mantenido en materia de política de inmigración, en alusión a las críticas vertidas por Sarkozy a la regularización masiva de inmigrantes llevada a cabo por el Ejecutivo español.

"No puede reprochar a España lo que Francia (también) hizo" en el pasado, admitió Sarkozy, quien subrayó que lo que importa ahora es el "futuro". Sarkozy señaló haber abordado con Zapatero este tema y afirmó creer que ambos se habían "entendido".

Tras los "dramas vividos por España" e "Italia" por la llegada masiva de inmigrantes a sus costas, es "absolutamente indispensable" colaborar "juntos" en el marco europeo, señaló.

También para abordar los flujos migratorios España y Francia son partidarias de crear una Unión Mediterránea entre los países europeos ribereños con sus vecinos del sur. En este sentido, Sarkozy anunció que España, Francia e Italia convocarán una reunión de los ocho países mediterráneos europeos para estudiar "cómo" podrían proponer a los países mediterráneos del sur una "iniciativa común".

"España y Francia trabajarán mano a mano" sobre este idea, junto con Italia y el resto de los países ribereños, aseguró. Zapatero afirmó haber acogido de forma "muy favorable" la propuesta de Sarkozy de crear una Unión Mediterránea y aseguró que ambos países están "decididos" a "acometer esa mirada mediterránea para la cooperación, la seguridad y los problemas de inmigración".

Sarkozy señaló que la idea de crear una Unión Mediterránea "preocupa también" al ministro español de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Angel Moratinos, quien propuso este mes en Malta dotar a los países del Mediterráneo de instituciones similares a las de la UE. Según el presidente francés, ambos países comparten "el mismo análisis" sobre la necesidad de que en este área es preciso hacer lo que hicieron los europeos hace 60 años.

Preguntado sobre si esta idea anula el Proceso de Barcelona impulsado desde España desde hace 12 años, Sarkozy aseguró que integrarán la iniciativa lanzada en la capital catalana en esa Unión Mediterránea, que, precisó "no tiene nada que ver con Turquía".

LA PRÓXIMA CUMBRE BILATERAL

Zapatero afirmó por otro lado que ambos países también están "decididos" a "intensificar" sus comunicaciones para "dar más oportunidades de desarrollo económico" y calificó de "esencial" que ambos países tengan una conexión ferroviaria por el Pirineo central para "permitir el transporte" y "aliviar toda la presión" actual.

Sobre esta cuestión, Sarkozy señaló que todo el suroeste francés también está especialmente interesado en esta conexión ferroviaria. "Hemos decidido hacer de este asunto, así como de las autovías marítimas, un asunto importante de la próxima cumbre franco española" que tendrá lugar en Francia el próximo otoño.

Zapatero agradeció a Sarkozy el haber tenido la "deferencia" de visitar España "muy poco tiempo después de su flamante elección" como presidente de la República, lo que supone situar a España "dentro de sus prioridades en política exterior". También le reiteró su enhorabuena por su "triunfo" en las elecciones y le deseó "los mejores éxitos" en su mandato, ya que serán éxitos no sólo para Francia, sino también para "Europa y para todos".

El presidente del Gobierno se dijo convencido de mantendrá una "muy buena relación en términos políticos y también personales, que es importante".

Por su parte, Sarkozy afirmó tener una "gran confianza" en Zapatero, del que dijo estar convencido de que será "fácil" trabajar con él. "Queremos hacer menos discursos y tener más resultados. El lo quiere en España y nosotros en Francia", señaló.