Archivo - El senador de Coalición Canaria Pedro Manuel Sanginés, durante la comisión de investigación sobre el 'caso Koldo', en el Senado, a 30 de octubre de 2025, en Madrid (España). - Eduardo Parra - Europa Press - Archivo
MADRID 12 Mar. (EUROPA PRESS) -
El senador de Coalición Canaria Pedro Manuel Sanginés ha afirmado este jueves como acusado en el Tribunal Supremo, durante el juicio en su contra por presunto falso testimonio, que no se inventó una denuncia sobre presuntas irregularidades en la contratación de servicios, ya que estaba convencido de que era "verdad".
Así lo ha defendido el senador, juzgado por el Supremo por ser aforado, en el juicio en el que la Fiscalía reclama un año y medio de prisión y una multa de 4.050 euros, mientras que la acusación particular eleva su petición hasta los tres años y 5.400 euros por presuntos delitos de falso testimonio y/o acusación y denuncia falsa.
Sanginés ha señalado que no actuó a título personal con su denuncia "hace 18 años", cuando era presidente del Cabildo Insular de Lanzarote, sino como vocal del Consejo de Administración del Ente Público de Empresa Local (Centro de Artes, Cultura y Turismo).
"Por eso tuve acceso a documentos, no solamente declaré convencido de mi verdad", ha expresado, para reclamar una sentencia absolutoria por falta de pruebas.
Y ha añadido que "en todo momento" cumplió "con el deber de control y buen uso de los fondos públicos", asegurando que advirtió de que "no hubo concurso y hubo sobreprecio".
Los presuntos hechos se remontan a 2009, cuando el dirigente compareció voluntariamente ante las dependencias policiales de Costa Teguise para denunciar unas irregularidades en la contratación de determinados servicios cometidas por diversas personas que podrían ser constitutivas de delitos de prevaricación, malversación de caudales públicos, cohecho y tráfico de influencias, entre otros.
Apuntó en concreto a Carlos Espino, entonces jefe de gabinete de Presidencia del Cabildo Insular de Lanzarote, y del empresario Antonio González, ya fallecido, una denuncia que acabó archivada.
DENUNCIA "FRAUDULENTA" QUE HIZO "UN DAÑO TERRIBLE"
Espino ha asegurado como testigo en el juicio que fue una "denuncia fraudulenta" para intentar sacarle "de la vida pública" como miembro del PSOE y que "tuvo la desagradable consecuencia de que afectó muchísimo a muchas personas".
Ha indicado que inicialmente fueron contra él y "luego introdujo, de manera perversa, a González, a quien hicieron un daño terrible": "Desde el punto de vista anímico, para una persona de su estilo, que lo fundamental era la imagen y la seriedad, lo acobardó por completo".
Y ha mencionado que, tras la denuncia, el empresario no conseguía contratos ni por parte de administraciones públicas ni de particulares. "Cuando te ha denunciado el presidente del Cabildo no es tan fácil. Fue perdiendo clientes uno detrás de otro y tuvo que cerrar su empresa", ha lamentado.
Familiares del empresario fallecido han recriminado a Sanginés que no les pidiera perdón después de las "consecuencias terribles" que supuso para González, ya que su empresa de frío industrial quebró.
Según el escrito de acusación de la Fiscalía, el ahora senador hizo la denuncia narrando irregularidades que constituían varios delitos contra la Administración Pública, "con ánimo de faltar a la verdad objetiva, y con manifiesto desprecio hacia la misma".
Aunque el magistrado instructor acordó el archivo en abril de 2024, la Sala de lo Penal corrigió esa decisión y ordenó seguir con la causa al estimar el recurso presentado por la hija de González.