Actualizado 13/04/2007 16:54 CET

1-M.- El tribunal acuerda que la fuente de Díaz de Mera declare sin protección porque su "anomimato" quedó roto

MADRID, 13 Abr. (EUROPA PRESS) -

El tribunal que juzga los atentados del 11-M ha acordado que el agente que fue citado por el ex director general de la Policía Agustín Díaz de mera con la "fuente" que le comunicó la existencia de un supuesto informe que vinculaba la masacre con ETA -el comisario Enrique García Castaño-, deponga ante la Sala sin ninguna medida de protección que evite conocer su identidad, al entender que su anonimato ya "ha quedado roto" tras la difusión de su nombre en los medios de comunicación y también por la carta que éste dirigió a sus superiores.

La Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia Nacional dictó hoy un auto en el que justifica esta decisión y añade que no es necesario citar a García Castaño como nuevo testigo de este juicio, tal y como lo había solicitado el pasado martes la fiscal adscrita al caso, Olga Sánchez, puesto que la declaración del comisario ya había sido admitida como prueba testifical con anterioridad.

Con respecto a otros dos agentes citados por Díaz de Mera en la carta que remitió al tribunal*como conocedores del citado informe, quienes no se encuentran en la lista de testigos ya previstos, la Sala esperará a oir a García Castaño antes de decidir si su declaración es necesaria para aclarar este asunto. Se trata del ex comisario general de Información Telesforo Rubio y el policía a quien éste último encargó inicialmente el informe, con carnet de número profesional 18.684.

Con respecto a García Castaño, el tribunal acuerda que no procede aplicar las medidas de protección que solicitaba para él la Fiscalía porque "cuando por vía directa o indirecta -publkicación en los medios de comunicación y carta dirigida por el afectado a sus superiores, respectivamente-, ese anonimato ha quedado roto, carece de objeto de protección, apareciendo como injustificada la reserva de la identidad del testigo, que quedará sometido al régimen ordinario".

En cumplimiento de esta resolución, el tribunal pondrá en conocimiento de todas las partes el número de carné profesional y la unidad de destino de Garcia Castaño, que es la Central de Apoyo Operativo de la Policia Nacional.

En su escrito del pasado martes, la fiscal explicitaba que el objetivo de estas citaciones es el de "constatar los datos y circunstancias de la declaración del señor Díaz de Mera" el pasado 28 de marzo, cuando se negó a revelar dicha fuente al tribunal, así como "esclarecer su incidencia en la investigación de los hechos".

Ni el escrito de la fiscal ni el auto dado a conocer hoy por la Sala hacen mención a un cuarto policía al que se refiere la carta del ex director general, el agente con número de carnet profesional 13.610, que fue el encargado de la redacción final del informe, puesto que su participación en el juicio como testigo-perito ya estaba prevista por la Sala.

La petición de nuevos testigos por parte del Ministerio Público se produjo tras conocerse el contenido de la carta de Díaz de Mera, remitida el pasado 3 de abril al presidente de la Sala, Javier Gómez Bermúdez.

En la misiva el eurodiputado popular justificaba su cambio de decisión sobre la revelación de la fuente en su convicción de que la "colaboración con la justicia" debía prevalecer a "cualquier otra circunstancia", y porque su lealtad no había sido correspondida por la persona que intentaba proteger.

Explicaba también que los detalles del supuesto informe de fueron facilitados por este agente sin que él solicitara ninguna información al respecto, en septiembre de 2006. Todo comenzó cuando el comisario Rubio encargó un informe sobre "las posibles conexiones entre islamistas y la organización terrorista ETA con referencia al 11-M".

Este informe fue encomendado, según Mera, "a un gran conocedor de la lucha antiterrorista", con número 18.684, y en él se relataban relaciones entre islamistas y ETA y apuntaba las vías de investigación que se debían seguir. Díaz de Mera agregaba que a Rubio "no le gustó" su contenido, por lo que prescindió de los servicios del 18.684 y "lo trasladó al País Vasco", donde había estado destinado en otra etapa de su vida profesional.

El informe de esta persona se trasladó --continuaba Díaz Mera-- a otro funcionario policial (el 13.610) que, según la fuente informante "lo manipuló" y "omitió las referencias a las conexiones con ETA". Finalmente este informe modificado pasó por otras dos manos, las de dos funcionarios, un hombre y una mujer, "que dieron la redacción final al documento".

Por su parte, el comisario Enrique García Castaño, jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo, envió un escrito el pasado día 30 a la Dirección General de Policía, en el que daba cuenta de que Díaz de Mera le llamó dos veces después de comparecer ante el tribunal del 11-M, y en el que subrayaba que él, por su parte, nunca le había comentado al ex director general que la banda terrorista ETA tuviese relación alguna con los atentados del 11-M.