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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, durante el Consejo Europeo - FRANCOIS LENOIR
BRUSELAS 16 Oct. (EUROPA PRESS) -
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha defendido este viernes al término de una cumbre de líderes de la Unión Europea la necesidad de "coordinación y cooperación estrecha" dentro del espacio sin fronteras Schengen a la hora de adoptar medidas como la regularización extraordinaria realizada en España porque, pese a ser políticas de competencia nacional, pueden tener impacto en el resto del territorio comunitario.
"Las decisiones para regularizar migrantes irregulares son una competencia nacional, pero, como otras decisiones nacionales, pueden tener un impacto transfronterizo. Y por esa razón, la coordinación y cooperación estrecha en la zona Schengen es muy importante", ha expresado en una rueda de prensa al término del Consejo Europeo celebrado en Bruselas, al ser preguntada por las críticas que países como Dinamarca, República Checa o Austria han lanzado en esta cita contra las políticas migratorias del Gobierno de Pedro Sánchez.
La conservadora alemana ha dicho no querer referirse a ninguna medida específica y ha subrayado que la migración es "un reto europeo", para poner en valor la necesidad de buscar "soluciones europeas", y apuntar la relevancia de coordinarse entre Estados miembro cuando uno de ellos decide poner en marcha regularizaciones.
En todo caso, la jefa del Ejecutivo comunitario ha recordado que exista ya en el marco europeo un mecanismo para el intercambio de información sobre decisiones migratorias de carácter nacional pero que puedan tener consecuencias transfronterizas y ha apuntado la posibilidad de "reforzar" ese instrumento.
"La Comisión está preparada para apoyar este refuerzo", ha concluido, sin dar más detalles de cuál podría ser el desarrollo.
Durante la discusión de los 27 líderes sobre migración, las primeras ministras de Italia y Dinamarca, Giorgia Meloni y Mette Frederiksen, han intentado introducir cambios en el texto de conclusiones para pedir que Bruselas "explore medidas que puedan alentar la coordinación" entre los Estados miembro cuando se trata de implementar medidas nacionales que puedan tener un impacto en los socios.
El debate ha sido "muy duro", según coinciden varias fuentes europeas, en donde varios de los 22 países que días después de la crisis de Ceuta firmaron una dura carta con el Gobierno español han retomado un discurso crítico contra la regularización extraordinaria y su potencial efecto llamada.
"Estuvo aislado, sólo (el presidente de Francia, Emmanuel) Macron, le echó una mano", ha asegurado una fuente diplomática consultada por Europa Press. Otras fuentes consultadas matizan que si bien Macron fue claro en su rechazo a la posición italo-danesa, otros mandatarios expresaron también reservas.