La Xunta formaliza ante el Contencioso-Administrativo de A Coruña la petición para poder inspeccionar el Pazo de Meirás

Actualizado 10/09/2007 20:44:36 CET

Justifica que tiende "derecho" a una inspección técnica por lo previsto en la Lei de Patrimonio de Galicia y en el decreto sobre BIC

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 10 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Consellería de Cultura de la Xunta, a través de un letrado de la Xunta, formalizó hoy en el registro de los juzgados del Contencioso-Administrativo de A Coruña su petición para la inspección técnica del Pazo de Meirás, situado en el municipio coruñés de Sada y propiedad de la familia Franco.

El departamento que dirige Ánxela Bugallo recurre así a la vía judicial para hacer valer "su derecho de inspección ante la obstrucción de los propietarios a la entrada de los técnicos", que ya se produjo en varias ocasiones.

Con esta medida, el departamento de la Xunta con competencias en materia patrimonial le solicita al juzgado que "determine el lugar, día y hora" para que se proceda a la entrada polos técnicos de la Dirección Xeral de Patrimonio o, por el contrario, que establezca si es la Consellería de Cultura la que debe poner la fecha de entrada.

Los argumentos que apoyan esta petición en el juzgado son, según detalló hoy Cultura, que el Pazo de Meirás "forma parte del Patrimonio Cultural gallego" y que la inspección es "necesaria" para evaluar su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC).

En ambos casos, el departamento de la Xunta entiende que la legislación --Lei de Patrimonio de Galicia y decreto que regula la tramitación de bienes de interés cultural-- estipula que la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural tiene "el derecho de acceder a los bienes" para su inspección y que los propietarios de los mismos "facilitarán el acceso, con fines de inspección, de a la Administración competente".

INSPECCIÓN TÉCNICA

La Consellería de Cultura, en su texto ante el juzgado, puntualizó que la visita al Pazo de Meirás será "una inspección exclusivamente técnica y que se salvaguardará el derecho a la intimidad de las personas propietarias". Aseguró que la inspección "se realizará, como no pode ser de otro modo, de la manera menos restrictiva y gravosa posible, limitándose los técnicos de la Consellería a lo estrictamente indispensable para la finalidad para la que se solicita la autorización".

Finalmente, junto a los dos argumentos legales, el departamento de Cultura de la Xunta recuerda que la misma propietaria del Pazo de Meirás, Carmen Polo Franco, respondió en un primero momento de forma positiva a la solicitud de inspección del inmueble. Así, apuntó que en un escrito dirigido a la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural, con fecha de 19 de enero, afirmaba: "Tendré mucho gusto en facilitar el acceso al mismo a esa Dirección Xeral a los efectos de comprobar su estado de conservación, que procuré que fuera el correcto".

Sin embargo, los intentos llevados a cabo por la Consellería de Cultura para fijar una fecha y poder realizar así la inspección resultaron infructuosos por la falta de respuesta de la propietaria. En este contexto, el departamento autonómico decidió utilizar "sus competencias" para fijar la fecha del 30 de agosto para la inspección técnica. Esta decisión se le comunicó en un burofax enviado a los propietarios con una semana de antelación. El equipo de inspección estaba integrado por una arquitecta, un arqueólogo y una historiadora de la arte.

Así, según detalla Cultura, el 30 de agosto, un abogado que se identificó como portavoz de la propietaria les comunicó a los miembros del equipo que no podían acceder al recinto. Ante esta "obstrucción", el departamento autonómico inició la apertura de un expediente sancionador que puede tener como consecuencia una sanción de hasta 60.000 euros y decidió "hacer valer sus derechos" mediante la vía judicial, que se materializó hoy.

LA LABOR DE LOS TÉCNICOS

La Consellería de Cultura pretende llevar a cabo una recogida de información sobre la arquitectura interior del edificio, los bienes susceptibles de ser considerados patrimonio cultural y el estado de conservación de todo el conjunto. El trabajo de inspección incluirá también un reportaje fotográfico.

Estos datos deberán ser analizados por el personal técnico de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural y añadirse a la restante documentación que nos últimos meses este departamento de la Consellería de Cultura recopiló en torno a la historia y al valor del pazo.

Una vez que se analice toda la documentación, la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural evaluará si el Pazo de Meirás reúne las condiciones suficientes para ser declarado Bien de Interés Cultural (BIC). En caso positivo, se presentaría un proyecto de declaración que incluiría, además de una exposición de los motivos, el nivel de protección del pazo y de su entorno.

VISITAS

La declaración BIC obligaría, además de su apertura al público un mínimo de cuatro días al mes, a adoptar medidas de conservación y protección del pazo y sus jardines. Asimismo, otorga a la Xunta una posición preferente, con derecho de tanteo y retracto, en caso de que la propiedad sea puesta a la venta.

El pazo de Meirás fue en su día propiedad de la escritora Emilia Pardo Bazán, pero en 1939 un grupo de ciudadanos de renombre promovió su compra a sus herederos y obtuvo más terrenos contiguos para ofrecérselo como regalo del pueblo al general Franco que, a partir de entonces, hizo de Meirás su residencia para las vacaciones de agosto.

La ampliación de la finca y el acondicionamiento del pazo se costeó con donaciones supuestamente voluntarias de los ciudadanos, donativos fijados previamente por las autoridades.