Actualizado 10/03/2007 18:21 CET

Cerca de un diez por ciento de los niños que nacen en Navarra son prematuros

PAMPLONA, 10 Mar. (EUROPA PRESS) -

Cerca del diez por ciento de los niños que nacen en Navarra son prematuros, porcentaje similar en toda España y en la Unión Europea, según informó la Unidad de Neonatología del Virgen del Camino y la Clínica Universitaria de Navarra.

En Navarra, en 2005, nacieron 6.149 bebés de madres residentes en la Comunidad foral. De ellos, 5.610 llegaron al mundo entre la semana 37 a la 41 de embarazo, esto es, dentro de la normalidad, y 94, con más de 42. Un total de 443 fueron prematuros, 15 de ellos con menos de 28 semanas de gestación, indicó el departamento de Salud del Gobierno foral, que advirtió de que en dos casos desconocen el tiempo de embarazo.

Una gestación normal dura entre 37 y 40 semanas. El bebé que nace antes de las 37 semanas se considerada "prematuro", también llamado "pretérmino" entre la comunidad científica.

El doctor Valentín Alzina, director de la Unidad de Cuidados Intensivos Pedriáticos y Neonatología de la Clínica Universitaria de Navarra, señaló a Europa Press que la supervivencia de un prematuro depende del tiempo que haya pasado en el vientre de la madre.

Alzina indicó que la clave para que un pretérmino "extremo" salga adelante se halla en su madurez gestacional y no en su peso. "Lo que importa es que sus órganos estén desarrollados, especialmente que los pulmones estén preparados", agregó. Y explicó que, a pesar de los avances técnicos, el porcentaje de nacimientos prematuros respecto al total sigue siendo similar en los últimos años.

A medida que la gestación avanza, las posibilidades de que el bebé no muera aumentan y el riesgo de secuelas disminuye. Según informó el Hospital Virgen del Camino, en situaciones normales, por encima de las 26 semanas, "la probabilidad de que sobreviva es buena y de que sufra secuelas, escasa".

El doctor José Emilio Olivera, jefe del Servicio de Pediatría del Hospital Virgen del Camino, explicó a Europa Press que "la lucha" por la vida se da cuando el bebé nace entre las 23 y 26 semanas de gestación ya que por debajo de 23, salvo casos excepcionales, hay poco que hacer. Según informó, entre las 23 y 26 semanas, la supervivencia ronda el 65-70 por ciento.

Además, según indicó, hay que tener en cuenta que si un prematuro de menos de 23 semanas consiguiera seguir adelante es "muy probable" que sufriera "secuelas importantes", especialmente en el sistema nervioso central, como defectos motores, parálisis y deficiencias mentales.

AVANCES TÉCNICOS

De todas formas, según la doctora Carmen Mendivil, coordinadora de la Unidad de Neonatología del Hospital Virgen del Camino, en los últimos años se ha conseguido disminuir la tasa de mortalidad de los bebés prematuros gracias a los avances técnicos.

"La aparición de la ventilación mecánica en los años 70 fue un hito en la medicina. Después, en los 90, se inició el tratamiento con surfactante. Gracias a estos dos instrumentos y al desarrollo de los tipos de asistencia respiratoria, hemos conseguido mejoras abismales", sostuvo.

Mendivil y Olivera señalaron que cuando nace un prematuro "extremo", con pocas posibilidades de sobrevivir sin sufrir secuelas importantes, hay que "consensuar" la estrategia médica a seguir con los padres.

"Hay que informarles de la problemática que surge y decidir cómo actuar con los niños que nacen en condiciones extremas", señaló Olivera. Así, se puede dar la posibilidad de que los facultativos decidan no tratar al prematuro por las consecuencias que puede llegar a sufrir "buscando", según Olivera, el "mayor beneficio para el niño, que no siempre es que sobreviva".

CAUSAS DE LOS PARTOS PREMATUROS

En la mayoría de los casos, se desconoce las causas que provocan el adelanto del parto. Los especialistas consultados coinciden en que las técnicas de reproducción asistida, la hipertensión materna o algunas infecciones que pueda sufrir la madre son algunas de las "más probables".

"Pero hay un porcentaje elevado en el que no sabemos por qué ocurre. Se habla del estrés, de la edad de la madre, tanto si es mayor como si es muy joven, de su estilo de vida... Pero no está nada claro", confesó la doctora Mendivil, coordinadora de la Unidad de Neonatología del Hospital Virgen del Camino.

Lo que sí saben los especialistas es que el consumo de alcohol, tabaco u otro tipo de drogas durante el embarazo puede potenciar un parto prematuro.

CASO AMILLA TAYLOR

Por otro lado, los doctores Mendivil, Olivera y Alzina coincidieron en afirmar que el caso de la niña estadounidense Amilla Taylor, el bebé más prematuro del mundo que ha sobrevivido, es "una excepción".

Taylor nació a la 21 semana de gestación (unos cinco meses) el 24 de octubre de 2006. Pesó 283 gramos y midió 24 centímetros. El 20 de febrero, tras darla de alta, los médicos que la trataron hicieron pública la noticia.

Una de las imágenes que se publicaron esos días fue la de la niña junto a un lápiz. Al doctor Olivera, le indignó: "El bebé tiene todas las características de un ser humano, entre ellas, la dignidad. Hacer esas fotografías fue un disparate".

Olivera criticó el tratamiento que dieron los medios de comunicación a esa noticia. "Al difundirla, surgen dos problemas: convertir la medicina en una auténtica carrera, sin tener en cuenta las secuelas que puede tener el bebé, y crear falsas expectativas".

Para este doctor, los padres que tienen un bebé muy prematuro, es decir, que haya nacido antes de las 26 semanas de gestación, deben ser conscientes de los "peligros" y las graves secuelas que puede llegar a sufrir su hijo. Una situación que, a su juicio, no cambiará a corto plazo: "Hemos mejorado en los últimos años los índices de supervivencia. Pero disminuir la posibilidad de secuelas en los grandes prematuros va a costar más tiempo".