Publicado 02/07/2021 12:19CET

El gasto del Gobierno de Navarra en 2020 ascendió a 4.587 millones, con una ejecución presupuestaria del 95,1%

Archivo - La consejera de Economía y Hacienda, Elma Saiz
Archivo - La consejera de Economía y Hacienda, Elma Saiz - GOBIERNO DE NAVARRA - Archivo

PAMPLONA, 2 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Navarra ha aprobado el proyecto de ley foral de Cuentas Generales correspondientes a 2020, un ejercicio en el que el gasto ascendió a 4.587 millones de euros, con una ejecución del presupuesto consolidado del 95,1% y representando el gasto social cerca del 60% del gasto total.

Este proyecto de ley foral fue aprobado en la sesión de Gobierno de esta semana, según ha informado este viernes la consejera de Economía y Hacienda, Elma Saiz, en la rueda de prensa que ha ofrecido para informar del mencionado proyecto, que cuenta con el preceptivo dictamen de la Cámara de Comptos y que, cumpliendo con la ley foral de la Hacienda Pública de Navarra, ya ha sido remitido al Parlamento de Navarra para su aprobación definitiva.

La consejera Saiz ha destacado en su intervención que "es importante recordar de dónde venimos cuando analizamos las cuentas generales de Navarra en 2020". "Un año como no se recuerda por culpa de las consecuencias de una pandemia que, indudablemente, todavía estamos sufriendo, y que ha hecho que el Ejecutivo haya tenido que redoblar sus esfuerzos como nunca para seguir cumpliendo con sus compromisos", ha remarcado.

Saiz ha detallado que el presupuesto inicial de gastos de la Administración de la Comunidad foral y sus organismos autónomos era de 4.573,8 millones de euros y finalmente acabó ascendiendo, tras diversas modificaciones presupuestarias, a 4.825,6 millones, lo que supuso un incremento del 5,51%, es decir, 251,8 millones más de lo presupuestado inicialmente. La ejecución del presupuesto consolidado fue del 95,1%, por lo que el gasto del Gobierno de Navarra se elevó a 4.587 millones.

Gran parte de esas modificaciones presupuestarias estuvieron motivadas por la necesidad de atender los gastos derivados de la emergencia sanitaria provocada por la Covid-19. En concreto, a las partidas específicas creadas para asumir esos gastos se destinaron 251,7 millones de euros, de los que se ejecutaron el 89,3%. En este sentido, Saiz ha indicado que gran parte de esa dotación adicional se financió con las transferencias recibidas de la Administración del Estado, que se incrementaron en 180 millones de euros con respecto al importe recibido en el ejercicio anterior.

El gasto público por habitante aumentó en términos absolutos en 217 euros; mientras que los gastos de inversión por habitante crecieron un 4,2%. Según ha señalado la consejera, la variación de los gastos de inversión por habitante es muy superior a la registrada en el ejercicio precedente.

En cuanto a la ejecución por capítulos, los gastos de personal sumaron 1.469,1 millones. Las transferencias corrientes ascendieron a 1.679,7 millones, por lo que ocupan el primer lugar en cuantía respecto al conjunto de los gastos totales y entre las mismas destacan las destinadas a familias e instituciones sin ánimo de lucro, con 559,2 millones de euros, y la aportación al Estado derivada del Convenio Económico, con 549,5 millones.

INCREMENTO DEL GASTO SOCIAL

Por otro lado, si se tiene en cuenta la ejecución por políticas de gasto, los datos de ejecución reflejan que el gasto social, en el que se incluyen sanidad, educación, cultura, pensiones, otras prestaciones económicas, servicios sociales y promoción social, fomento del empleo y acceso a la vivienda y fomento de la edificación, ascendió en 2020 a 2.676,7 millones de euros, lo que supone que cerca del 60% del presupuesto ejecutado se destinó a gasto social.

De acuerdo con estas cifras, el gasto social se incrementó un 9,2% de 2019 a 2020, aumentando en 226 millones en términos absolutos.

Respecto al presupuesto de ingresos, los derechos liquidados, por importe de 4.731 millones de euros, suponen una ejecución del 98% del presupuesto consolidado. En relación al presupuesto inicial equivalen al 103,4%. Los impuestos directos experimentaron una evolución más favorable que los indirectos, ya que, por ejemplo, mientras las retenciones de trabajo sufrieron un bajo impacto recaudatorio, debido en parte a las contrataciones realizadas por el sector público para cubrir las necesidades derivadas del Covid-19; el IVA, a pesar del buen comportamiento en el primer trimestre del año, la incidencia de la crisis sanitaria en la actividad económica y el consumo supuso una bajada de recaudación de 159 millones en relación a 2019.

Finalmente, en relación con la ejecución del presupuesto, la consejera de Economía y Hacienda ha puesto de manifiesto que el cierre presupuestario refleja un saldo positivo de 143,8 millones de euros.

OBJETIVOS DE ESTABILIDAD PRESUPUESTARIA

Otras de las magnitudes más relevantes de las Cuentas Generales de Navarra es lo referente al cumplimiento de los objetivos de estabilidad presupuestaria. En este sentido, Saiz ha explicado que el resultado no financiero de la ejecución presupuestaria de la Administración de la Comunidad Foral de Navarra y sus organismos autónomos arroja un saldo negativo de 203 millones de euros. Si se incluyen otras entidades del sector público foral, así como las operaciones de ajuste y reclasificaciones propias de la contabilidad nacional, el saldo negativo se reduce hasta los 165,6 millones de euros, que representa un -0,87% del PIB.

El endeudamiento del sector público alcanzó la cifra de 3.608,7 millones, incrementándose en 329 millones, hasta suponer el 19% del PIB. Para el cumplimiento de la regla de gasto, el gasto computable ascendió a 3.248 millones de euros.

Por otra parte, el remanente de tesorería, de acuerdo a los criterios recogidos en el Plan General de Contabilidad Pública, fue de 272,8 millones de euros. No obstante, dado que se contrajo un importante volumen de deuda para cubrir las necesidades de financiación generadas en el ejercicio y que en 2019 se generó capacidad de financiación, es obligado destinar parte del remanente de tesorería no afectado, un total de 221 millones, a reducir endeudamiento.

CUENTAS DE LA CPEN

La consejera Saiz también ha informado de las cuentas anuales de 2020 de la Corporación Pública Empresarial de Navarra (CPEN), que "mantuvieron el equilibrio financiero y cerraron con un resultado negativo consolidado de 8,3 millones de euros, rompiendo, al iniciarse la pandemia de la Covid-19, con los resultados positivos de los dos ejercicios precedentes".

También por el impacto de la pandemia se redujeron un 13% los ingresos con respecto al año anterior, según reflejan las cuentas consolidadas del grupo.

Durante 2020 CPEN redujo su endeudamiento en 26 millones de euros, hasta los 58 millones, lo que supone un 31% menos. Para el apoyo del tejido industrial navarro se dedicaron 42 millones de euros, especialmente, a inversiones de carácter inmobiliario y financieras.

La consejera de Economía y Hacienda ha querido resaltar que, "a pesar de las circunstancias del ejercicio 2020, el sector público empresarial navarro, que cuenta con una plantilla altamente tecnificada de 1.386 profesionales, está saneado, equilibrado y preparado para afrontar los retos futuros".