Actualizado 15/11/2007 20:02 CET

Médicos y enfermeras de refuerzo informan al Parlamento sobre la "degradación" de sus condiciones de trabajo

El colectivo advierte que el personal podría no renovar sus contratos a final de año

PAMPLONA, 15 Nov. (EUROPA PRESS) -

Una representación de la Asociación Navarra de Médicos y Enfermeras de Refuerzo (NAMER) informó hoy a los parlamentarios de la comisión de Salud sobre la "degradación" de sus condiciones de trabajo.

Pese a que hace años ya advirtieron en otra sesión de trabajo sobre su situación, en esta ocasión comunicaron a los parlamentarios que la atención "se está yendo al garete", porque Navarra es la única comunidad del entorno que no ha mejorado las condiciones y los médicos y enfermeras prefieren irse a trabajar a otras provincias.

"Hay centros que se están quedando sin personal y en estos casos la carencia se resuelve incrementando las guardias al resto de los profesionales", comentó antes de la comparecencia Carina Trelles, en declaraciones a Europa Press.

El colectivo es reducido, de unos 150 profesionales, que trabajan sobre todo en zonas rurales. No obstante, llegan a trabajar entre 2.000 y 3.000 horas anuales, según indicaron. Su cometido es atender a los pacientes cuando los titulares libran y éstos sólo trabajan de 8 a 15 horas.

Hace 15 años comenzaron cubriendo fines de semana, guardias aisladas y vacaciones o bajas, pero actualmente su turno es de 17 horas (de 15 horas a 8 de la mañana del día siguiente) y los fines de semana, además de vacaciones, permisos y licencias del personal fijo.

Además, los contratos administrativos que les hace el Servicio Navarro de Salud limitan, según criticaron, sus derechos, dado que no tienen una jornada ordinaria reconocida ni pueden acceder a licencias, formación o permisos de lactancia.

"Si tenemos un accidente no lo cubre prácticamente ningún seguro, salimos a la carretera con nuestra ropa, sin dispositivos de señalización, pernoctamos en unos centros de salud que no están en condiciones, no tenemos dietas y los domingos cobramos menos que un miércoles a la mañana, no se nos reconoce la nocturnidad o festividad", relató Trelles. Según expuso Nuria Martínez, algunos profesionales llevan 15 años en esta situación.

No existe sueldo base. En los niveles A la hora de guardia presencial se cobra a 18,6 euros y la localizada, a 9,3. En el B, es de 12,5 y 6,2, respectivamente. "Se nos exige una disposición permanente y no tenemos calendario", añadió Martínez. En ocasiones, firman los contratos cuando llevan un mes trabajando. Y en caso de baja laboral, no cobran el cien por cien desde el primer día.

NAMER reclama un contrato en el que se especifique la jornada ordinaria completa, "como a cualquier trabajador", de entorno a 1.500 horas anuales, así como la contratación de más personal y crear servicios especiales de urgencia -tipo ambulatorio Solchaga en zonas rurales-, con turnos estables y medios adecuados. También demandan que el SNS pague la nocturnidad y los festivos. "En 10 días al mes se podría alcanzar la jornada pero metemos horas a tutiplén", apuntó Trelles.

Las representantes de NAMER advirtieron a los parlamentarios que el 31 de diciembre se deben renovar los contratos y que algunos profesionales están pensando en irse a otras CCAA.