La psicóloga y profesora del área de Psicología Social y de las Organizaciones de la Universidad de Navarra Begoña Urien. - UNIVERSIDAD DE NAVARRA
PAMPLONA 25 Jul. (EUROPA PRESS) -
La psicóloga y profesora del área de Psicología Social y de las Organizaciones de la Universidad de Navarra Begoña Urien incide en la necesidad de realizar actividades que permitan romper con la rutina y disfrutar de tiempo de calidad para desconectar durante las vacaciones de verano y afrontar en condiciones óptimas la vuelta al trabajo.
Añade, además, la importancia de distanciarse, en la medida de lo posible, de teléfonos móviles, portátiles y cualquier dispositivo que permita tener acceso a la actividad laboral durante el periodo de descanso estival. También recomienda no planificar todas las horas del día, ser flexibles y dejar espacio para los imprevistos que puedan surgir.
Urien ha incidido en la idea de que desconectar no siempre es fácil: "Estamos muy habituados a nuestras rutinas y cuesta cambiar los hábitos. Ser capaces de romper temporalmente con ellos muestra flexibilidad conductual y capacidad para adaptarnos a contextos diferentes", ha explicado. En este sentido, ha apuntado que las vacaciones pueden favorecer la recuperación al permitir cambiar de ambiente, modificar las actividades habituales y reducir, al menos temporalmente, las demandas asociadas al trabajo.
La psicóloga ha advertido también de los conflictos que pueden surgir con la familia o los amigos como consecuencia de una convivencia que se intensifica durante las vacaciones: "Durante el año, la interacción con nuestro círculo más cercano puede estar condicionada por tareas y obligaciones cotidianas, y podemos no encontrar tiempo para profundizar en estas relaciones. En vacaciones aumenta la convivencia y la necesidad de decidir juntos y, si llegamos cansados y tensos, es más fácil que nos irritemos y que pequeñas diferencias sobre qué hacer o cómo organizarnos puedan convertirse en detonantes de conflictos".
La profesora Begoña Urien recomienda reducir al máximo el contacto con aquellos dispositivos que permitan acceder a información laboral. "Intentemos no trabajar durante este periodo, siempre que nuestras responsabilidades nos lo permitan. Lo ideal sería poder disfrutar de, al menos, una semana sin contacto con el trabajo", ha expuesto.
Del mismo modo, Urien ha hecho referencia al concepto de 'tiempo de calidad' y ha recomendado elegir bien los planes y ajustar las expectativas: "Hay que ser realistas con lo que organizamos durante las vacaciones y tener en cuenta los condicionantes externos. Por ejemplo, si nos vamos de vacaciones en agosto, es probable que encontremos una mayor afluencia de gente y que algunas actividades no resulten exactamente como habíamos previsto".
Además, ha advertido de que se puede experimentar una especie de 'obligación de ser felices' durante las vacaciones que termine generando frustración. "Si nos imponemos la obligación de aprovechar cada momento o de sentirnos bien continuamente, podemos aumentar nuestro nivel de tensión en lugar de reducirlo. Las vacaciones deberían ayudarnos a disminuir la activación acumulada y recuperar un estado de mayor tranquilidad y bienestar", ha señalado. Por ello, ha aconsejado no planificar todas las horas del día, sino dejar espacios libres que permitan adaptarse a los imprevistos y organizar parte del tiempo sobre la marcha.
Por otro lado, Urien ha destacado que el sueño es una de las principales vías de recuperación física y psicológica: "Cuando no dormimos lo suficiente, empezamos el día en condiciones subóptimas y necesitamos realizar un mayor esfuerzo para concentrarnos y afrontar las tareas y responsabilidades cotidianas. Esto es aplicable tanto al periodo estival como a las épocas de rutina, en las que, una vez finalizada la jornada laboral, generalmente seguimos teniendo otras obligaciones que se añaden a las demandas del trabajo".
Urien ha explicado que, además del sueño, cada persona puede tener diferentes formas de recuperarse y desconectar, por lo que es importante identificar cuáles funcionan mejor para cada uno. Practicar ejercicio, salir con amigos, leer, escuchar música o pintar son algunos ejemplos de actividades que pueden favorecer la recuperación. "Lo importante es identificar aquellas actividades que realmente nos gustan y nos ayudan a distanciarnos mentalmente del trabajo. Si la imposibilidad de trabajar genera un malestar intenso y persistente o existe una necesidad de continuar trabajando incluso durante los periodos de descanso, podría ser conveniente consultar con un psicólogo sanitario", ha señalado.