MADRID 11 Jun. (OTR/PRESS) -
El Presidente del Gobierno ha dicho este fin de semana en un discurso pronunciado ante militantes y cargos públicos del PP de la Comunidad Valenciana que "el pesimismo está en retirada", asegurando previamente para justificar tal afirmación que "este año será mejor que el pasado pero peor que el que viene". Parece mentira que Rajoy no aprenda de la historia reciente, muy reciente. El último Presidente del Gobierno que dijo algo parecido a lo de hoy estamos mejor que hace un año y dentro de doce meses estaremos mejor que hoy, fue su predecesor en el cargo, José Luis Rodríguez Zapatero, en diciembre del 2006, aplicado en ese caso a la lucha antiterrorista. Al día siguiente de hacer esa aseveración, ETA voló la T-4 de Barajas y en el atentado murieron dos ciudadanos ecuatorianos. Pero ya se sabe que la prudencia no es una virtud que cultiven en exceso algunos gobernantes.
En un País como España con 6.202.700 personas en paro según los datos de la última Encuesta de Población Activa y con casi dos millones de hogares donde ninguno de sus miembros tienen trabajo y por lo tanto no entra ni un euro, no se de donde saca Rajoy eso de que "el pesimismo está en retirada". Ya le sucedió al Gobierno de Zapatero, con aquello de los "brotes verdes" que dijo en su día la Vicepresidenta Económica, Elena Salgado, y luego pasó lo que paso. Que manía tienen los políticos de intentar mandar mensajes positivos a los ciudadanos, tomando a estos casi por tontos, cuando la situación económica y social de muchos de ellos es enormemente delicada.
En los últimos días hemos asistido a un cierto bombardeo gubernamental a raíz de conocerse el dato de que el paro registrado en las oficinas del INEM había bajado en mayo en casi 100.000 personas. Un buen dato sin duda, del que todos nos alegramos, pero del que no se puede ni se debe de sacar conclusiones definitivas en torno a la tan esperada recuperación económica. Después del verano, vendrá el otoño, el invierno y ese será el momento de comprobar si esa bajada del paro estaba ligada fundamentalmente al periodo estival que estamos viviendo o si por el contrario se debía a razones mas profundas y menos coyunturales.
Sin duda que el Presidente del Gobierno tiene mas datos y mas información que el común de los mortales y si Rajoy ha dicho lo que ha dicho en Valencia, es de esperar que esté basado en datos serios y fiables. El problema es que los ciudadanos ya están muy escaldados de que los políticos de uno y de otro signo, de una administración o de otra les tomen por tontos. Son tantas las veces en que los hechos posteriores han desmentido las palabras de los gobernantes, que los ciudadanos, y hacen bien, desconfían por lo general de aseveraciones tan redondas como las hechas por Rajoy en la Comunidad Valenciana.