- El senador por Arizona defiende a Palin en un discurso cargado de patriotismo
SAINT PAUL (MINESSOTTA), 5 (OTR/PRESS)
El senador por Arizona, John McCain, aceptó en la madrugada de hoy su candidatura por el Partido Republicano a la presidencia de EE.UU durante la Convención que su partido celebra estos días en Saint Paul, Minnesota. Arropado por multitud de aplausos, al tiempo que protestas contra la guerra tanto dentro como fuera del recinto, McCain defendió a Sarah Palin, a la que calificó de "compañera perfecta", y proporcionó un discurso en el que pidió a sus seguidores que luchen con él para cambiar Norteamérica entre palabras críticas a su rival demócrata, Barack Obama, y expresiones de patriotismo como la referencia a la época en que estuvo preso en Vietnam, cuando, explicó, se "enamoró" de EE.UU y ya nunca fue él mismo, sino su país.
"Luchad conmigo. Luchad por los derechos de nuestro país. Luchad por los ideales y el carácter de una gente libre". Ante una inmensa pantalla que mostraba una gran bandera estadounidense, McCain se dirigió a sus seguidores pidiéndoles que luchen con él para devolver a Norteamérica "al camino de la prosperidad y la paz". De esta forma, abogó por "agitar Washington" y lograr el cambio, durante su discurso en la Convención Nacional Republicana, en el que aceptó la candidatura de su partido para optar a ser el próximo presidente de EE.UU., "con gratitud, humildad y confianza".
En medio de aplausos y ovaciones que interrumpían sus palabras, McCain quiso hacer del cambio una de las armas de su campaña, al igual que lo es para su rival demócrata. "El cambio está al llegar", anunció al tiempo que criticó algunos de los puntos fuertes de la campaña de Obama como un sistema de sanidad pública, sobre el que dijo que sólo "forzaría a las familias a tener la burocracia entre sí mismos y su médico".
Acto seguido, apeló a los grandes principios del conservadurismo que defiende: "creemos en una defensa fuerte, en el trabajo, la fe, el servicio, la cultura de vida, la responsabilidad personal, la ley y los jueces que dispensan justicia imparcialmente". De esta forma, señaló que no trabaja por el partido, ni por intereses especiales, ni por sí mismo, sino que lo hace para los norteamericanos. Y para ellos, hizo referencia al "proyecto más ambicioso en décadas" que pretende conseguir si sale vencedor de las próximas elecciones presidenciales que se celebrarán el cuatro de noviembre. De hecho, mencionó un fuerte plan energético y que dejarán de "enviar 700.000 millones de dólares al año a países a los que no" les gusta Norteamérica, entre otras cosas.
Para todo ello, contará, si gana las elecciones, con el trabajo de la candidata republicana a la vicepresidencia, Sarah Palin, aún más conservadora que el propio McCain y a la que muchos analistas sitúan ya como la futura candidata republicana a la presidencia del país en futuras elecciones. Así, como no podía ser de otra manera, McCain ofreció palabras de apoyo a Palin como que "simplemente es la compañera perfecta" porque "se ha enfrentado a problemas como la independencia energética y la corrupción" y porque "siempre está ahí para lo que está bien sin que nadie consiga achantarla".
"FUI MI PAÍS"
Entre las palabras del que, a sus 72 años, podría ser el presidente de los EE.UU. más mayor que entra en la Casa Blanca, no faltaron las apelaciones al patriotismo como la referencia que hizo a los cinco años y medio en los que estuvo preso en Vietnam. "Me enamoré de mi país cuando estuve preso en otro. No volví a ser yo mismo nunca más. Fui mi país", recalcó según una información de la CNN recogida por otr/press.
Asimismo, se refirió a la guerra de Irak, sobre lo que criticó la propuesta de Obama de retirar las tropas antes de 2010, al tiempo que aseguró luchar por "una buena estrategia y más tropas aunque no es algo muy popular". De hecho, el tema de la guerra provocó la interrupción en varias ocasiones de su discurso, por las protestas de varios manifestantes anti-bélicos que fueron expulsados del recinto. Al mismo tiempo, las manifestaciones se realizaban en los alrededores de la Convención, donde la policía cargó con gases lacrimógenos y pelotas de goma contra la gente para echarlos de la zona. En total, desde el comienzo de la Convención Republicana se han producido 670 detenciones de manifestantes anti-republicanos.
Pero el apoyo con que sí cuenta McCain es el de su esposa, Cindy, que también se dirigió a los seguidores republicanos describiendo a su marido como un líder "con sentido de la historia y una clara visión de futuro". "Los norteamericanos pueden mirar al mundo y preguntarse qué piensan otros países de nosotros. O pueden mirarse a sí mismos y preguntarse qué hicieron sus antepasados y qué pensarán sus hijos de sí mismos", espetó.