- La medida decepciona a los familiares de las víctimas del USS Cole, que recibirán la visita de Obama en las próximas semanas
WASHINGTON, 6 Feb. (OTR/PRESS) -
La justicia militar estadounidense decidió suspender el último juicio que quedaba pendiente contra un acusado de Guantánamo tras el anuncio de Obama de detener todos los procesos en marcha durante 120 días. Así, a solicitud de Washington, la juez Susan Crawford, encargada de supervisar todas las audiencias en Guantánamo, retirará los cargos contra Abd al-Rahim al-Nashiri, acusado de organizar un atentado en Yemen contra el buque de la marina estadounidense USS Cole, que provocó la muerte de 17 personas en el año 2.000. De todas formas, los cargos contra Nashiri serán retirados "sin prejuicio" lo que significa que podrían ser presentados nuevamente si se abriera otra causa.
El presidente Barack Obama firmó un decreto la semana pasada en la que ordenaba el cierre de las instalaciones de Guantánamo "en el plazo de un año", y la suspensión de los 21 juicios que continuaban abiertos durante 120 días para su revisión. Sin embargo, seis días después de dicha decisión, el juez militar superior de Guantánamo, James Pohl, ordenó que el proceso contra Al-Nashiri siguiera su curso, debido a que consideró "poco persuasivos" los argumentos para detener la investigación y determinó que era "de interés público un juicio expedito". Por este motivo, la única forma de cumplir la ordenanza de Obama era la de retirar los cargos contra el acusado.
"Es una decisión de la juez Crawford, pero refleja perfectamente la orden ejecutiva anunciada por el presidente, que quiere poner fin a las comisiones militares hasta que recibamos los resultados de de varios exámenes sobre las operaciones", aseguró el portavoz del Pentágono, Geoff Morrell. De esta manera, el juicio contra Al-Nashiri, que tenía previsto celebrarse el próximo lunes, no se llevará a cabo. Nashiri fue detenido en 2.002 en los Emiratos Árabes Unidos, y trasladado poco después a Guantánamo, acusado de colaborar con dos milicianos islámicos que atentaron contra el buque de guerra estadounidense USS Cole, en el que fallecieron 17 personas y otras 50 resultaron heridas de nacionalidad estadounidense en el año 2.000.
Nashiri estaba acusado de haber vigilado el golfo de Adén mientras se llevaba a cabo el atentado, y de haber comprado el bote que luego estrellaron contra el buque estadounidense, en lo que suponía el primer atentado de este tipo contra Estados Unidos. Todos estos cargos será retirados "sin prejuicio", lo que significa que podrían ser presentados nuevamente si se abriera otra causa, y seguirá recluido en Guantánamo. Durante una audiencia celebrada el pasado año, Nashiri había reconocido su culpabilidad, pero lo hizo tras ser torturado.
DECEPCIÓN POR LA MEDIDA
Por su parte, el comandante Kirk Lippold, que en el momento del atentado era el capitán del USS Cole, dijo estar profundamente decepcionado por la retirada de los cargos. "La justicia demorada es justicia denegada", aseguró Lippold, en declaraciones a la BBC recogidas por otr/press. Otros que mostraron su decepción fueron los familiares de las víctimas, pero un alto funcionario de la Casa Blanca informó de que Obama les visitará a lo largo de las próximas semanas para explicarles la decisión individualmente.
Durante la campaña, Obama prometió que pondría fin a Guantánamo, y la primera medida que tomó al llegar al poder fue la de ordenar el cierre futuro de la cárcel creada por la Administración Bush, y que ha sido fuertemente criticado por motivos militares. "Estados Unidos seguirá en la lucha contra el terrorismo, pero respetando sus valores e ideales", dijo el presidente. En la actualidad, unos 250 presos continúan en las instalaciones estadounidenses acusados de tener vínculos con el terrorismo.