18 de febrero de 2020
 

Crónica Elecciones.- Bermejo carga contra la "bajeza moral" del PP por meter a su mujer en "el circo político"

Actualizado 28/02/2008 19:46:23 CET

- Los populares presentan mañana una denuncia en el Tribunal de Cuentas por la reforma del piso del ministro de Justicia

MADRID/MURCIA, 28 Feb. (OTR/PRESS) -

Con uñas y dientes. Así defendió hoy el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, a su mujer, vilipendiada ayer por el PP por, supuestamente, haber estado bailando en un mitin de su marido cuando lleva de mes y medio de baja en la Delegación del Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid. "Ese tipo de bajeza tiene muy poco recorrido y se vuelve contra el miserable que la ha lanzado", advirtió el ministro, que dedicó duras críticas a los populares por haber metido a su esposa en "el circo político". Mientras, el PP anunció que mañana presentará la denuncia en el Tribunal de Cuentas por la polémica reforma del piso de Bermejo.

El ministro de Justicia le ha dedicado las palabras más duras que se le recuerdan en esta legislatura a este fiscal de carrera al portavoz del PP en la Asamblea de Madrid, Antonio Beteta. "Qué le parece al ministro que su mujer, funcionaria de la Delegación de la Defensoría del Menor de la Comunidad y de baja desde hace un mes y medio, esté el día 22 bailando con él en Murcia", se preguntó ayer el dirigente popular, después de que el periódico 'La Verdad' de Murcia publicara en su página web un vídeo en el que al que podía verse bailando era a Bermejo, mientras que su esposa permanecía en un segundo plano aplaudiendo.

Bermejo, preguntado en Murcia por esas declaraciones, señaló que su mujer "desgraciadamente lleva algo más de un mes con problemas de salud y está controlada por el médico". "Cada vez que puedo, porque hay veces que desgraciadamente no puedo, la traigo conmigo, ya que no quiero que esté sola, porque estamos solos", destacó el ministro, que añadió: "parece mentira la desvergüenza y la bajeza moral de quien se atreve a intentar lanzar un mensaje poco menos que diciendo que estaba de juerga, bailando en un escenario". "Menos mal que las imágenes están ahí y no había escenario, no bailaba y simplemente aplaudió a su marido que acababa de decir unas palabras", remachó.

Así, el ministro mostró su pretensión de "no hablar ya más de bajeza moral, porque hay cosas que se definen por sí solas", ya que, "hay quien sabe muy bien, y los neoconservadores de extrema derecha del PP lo saben mejor que nadie, que la calumnia es algo que queda y que si dices que bailaba y poco menos que se desmelenaba en una jaula, alguien habrá que se lo crea y que no irá a ver el vídeo, pero se equivocan en lo esencial". "Este tipo de bajeza tiene muy poco recorrido, enormemente poco, y se vuelve contra el miserable que la ha lanzado a la escena", advirtió Bermejo.

UNA PROFESIONAL, UN MISERABLE

Además, Bermejo dejó claro que su mujer "sabe sobradamente lo que tendrá que hacer, ya que ella no forma parte de este circo político" y, por ello, "no necesito defender su buen nombre, simplemente subrayar la enorme distancia moral entre una gran profesional y un miserable". Por último, recordó que lleva "muchos años luchando por la Justicia, en concreto 34 como fiscal y ahora uno como ministro, y sé exactamente el precio que he tenido que pagar en este trayecto", en referencia a que "no hace mucho tiempo se intentó acabar con mi carrera profesional, lo intentaron el señor José María Michavila y Jesús Cardenal, y lo hicieron porque no cambié dignidad por cargo".

Mientras, el número dos del PP por Murcia, Vicente Martínez-Pujalte, anunció hoy que mañana su partido presentará en el Registro del Tribunal de Cuentas una denuncia contra la reforma del piso oficial del ministro de Justicia, en la que se invirtieron 250.000 euros. Los populares argumentan que el Tribunal de Cuentas debe investigar si Bermejo incurrió en un abuso o mal uso del erario público para su beneficio personal, informaron fuentes populares, que admiten que estos hechos tienen porqué ser constitutivos de delito, pero creen que debe aclararse si se ha producido 'alcance', es decir, si ha habido un uso incorrecto de los fondos públicos.