Actualizado 03/10/2007 21:33 CET

Crónica Estudio.- Más de 850 millones de personas pasan hambre mientras se desperdician el 10% de los alimentos

- Según la FAO la situación está empeorando aún más, al crecer el número de personas que no tienen garantizado el acceso a nutrientes

MADRID, 3 Oct. (OTR/PRESS) -

Mientras el mundo produce un 10% de alimentos de sobra, más de 854 millones de personas pasan hambre. Así lo denunció hoy el director de la Oficina de Información de la Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Germán Rojas. Según apuntó en una rueda de prensa conjunta, con la cantidad de alimentos que se producen en todo el mundo, bastaría para alimentar a toda la humanidad y aún así sobrarían alimentos. Sin embargo, esto no sólo no se produce, si no que lejos de solucionarse poco a poco, empeora cada vez más ya que, según Rojas, cada vez hay más personas que no tienen garantizado el acceso a los nutrientes básicos.

Si la situación actual sobre el hambre en el mundo ya preocupa, y mucho, a la población, los datos aportados hoy por el director de la FAO ponen de manifiesto los grandes desequilibrios existentes entre países ricos y pobres. Mientras en todo el mundo se producen alimentos en exceso, un 10% de sobra, las personas que pasan hambre superan los 854 millones. Así lo reveló Rojas en una rueda de prensa junto con Carlota Merchán, responsable de la campaña Derecho a la Alimentación Urgente, y José Luis Vivero, oficial de la Iniciativa América Latina y Caribe sin Hambre de la FAO.

En ella, se concretó también la extensión del hambre a lo largo del mundo, perteneciendo el mayor índice de personas hambrientas del mundo a Asia, aunque analizando los términos relativos, el continente más afectado sería África. Allí, un tercio de la población no come con regularidad ni ingiere el mínimo de calorías necesarias para desarrollarse de forma salubre. Este porcentaje en el continente asiático conforma el 16%.

Mientras tanto, en América Latina un 10% de la población, 54 millones de personas, pasan hambre, multiplicándose el porcentaje en regiones como Haití (30%) o Guatemala (40%). En Oriente, las mayores tasas de desnutrición se encuentran en Afganistán, según la FAO, que además llama la atención sobre los países de la antigua Unión Soviética, como Armenia, que "están empeorando" al aumentar el número de personas que no tienen acceso a la alimentación. Como dato "paradójico", tres de cada cuatro personas que pasan hambre son campesinos o pescadores, es decir, productores de alimentos.

SOLUCIONES DE MANO DE LOS GOBIERNOS

Además de ofrecer estos datos, los tres protagonistas de la rueda de prensa, aprovecharon para presentar las actividades que tendrán lugar el próximo 16 de octubre, Día Mundial de la Alimentación. Dichas actividades tendrán como objetivo "crear conciencia" sobre la derrota del hambre, sobretodo en América Latina, que podría erradicar la hambruna en "sólo una década".

Por otra parte, propusieron una serie de medidas que podrían mejorar la situación actual en torno a este tema. Según Merchán, es importante saber "qué se produce, cómo se produce y para qué se producen los alimentos" y así poder acudir al núcleo del problema. Asimismo, exigieron "una reorganización de prioridades" para que el derecho a la nutrición, recogido por la Declaración de Derechos Humanos, sea una prioridad en las agendas políticas.

De esta forma, se centraron en España para instar al Gobierno a que tenga más "coherencia" en sus políticas porque al mismo tiempo que se ha convertido en el mayor colaborador bilateral de la FAO, es uno de los países "más intransigentes" de Europa en cuanto a las negociaciones comerciales con los países más pobres. Así, solicitaron que "el enfoque de derechos sea transversal a todas las políticas del Estado".