Actualizado 01/01/2009 16:30 CET

Crónica Financiación.- El Gobierno dice que la propuesta de financiación cumple el Estatut "religiosamente"

- El PP augura subida de impuestos obligada por el nuevo modelo

BARCELONA/MADRID, 1 Ene. (OTR/PRESS) -

El Gobierno está convencido de que su propuesta de modelo de financiación para el conjunto de las comunidades autónomas no debe ser vista con recelo desde Cataluña, y por boca del secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, ha declarado que el nuevo sistema se atiene "religiosamente" a las condiciones establecidas en el Estatut catalán. Desde el PSC se dan muestras de acercamiento, mientras CiU defiende un plante catalán a la propuesta. Paralelamente, desde el PP, su secretaria general, Dolores de Cospedal, mantiene su rechazo de entrada a la propuesta del Gobierno y avisa a los ciudadanos que su aplicación obligará a una subida de impuestos.

En declaraciones a Catalunya Ràdio y a Rac 1, Ocaña defendió el modelo, y aseguró que "en clave catalana cumple con el Estatut artículo a artículo", "religiosamente", subrayó. Remarcó que primero se ha definido el sistema para después hablar de cifras, que es como la Generalitat ha pedido que se haga, aseguró. En cuanto al principio de ordinalidad, reconoció que no se ha introducido ningún mecanismo explícito que contemple esta cuestión, pero cuando se llega a los números "se cumple" el principio, "e incluso en algún ámbito más ambicioso" de lo que establece el Estatut.

"Todo lo que dice el Estatut está en el modelo", insistió el secretario de Estado de Hacienda, que recordó que el modelo incluye un fondo que garantiza los servicios públicos fundamentales y también otro que premia la capacidad fiscal, como demandaba Cataluña. De todas formas, dijo entender que el Govern califique la propuesta de insuficiente, pues todavía no hay cantidades encima de la mesa. "Si yo estuviera en la Generalitat diría probablemente lo mismo", indicó Ocaña, que explicó que ya disponen de cifras detalladas pero que sería "imprudente" darlas.

Constató un acercamiento con la Generalitat "bastante notable", y añadió que el acuerdo está "muy cerca", pues el modelo "va a atender las preocupaciones que hay en Catalunya, en particular todo lo que tiene que ver con la población y el esfuerzo fiscal". Además de acabar de hablar de cifras, apuntó que es necesario seguir trabajando en otros campos, como en el porcentaje de recursos a nivelar. La Generalitat defiende una horquilla de entre el 65 y el 75 por ciento. Aunque Ocaña no quiso valorar estas cifras, opinó que el 65 es demasiado bajo.

Desde el PSC, su viceprimer secretario y portavoz, Miquel Iceta, reconoce un avance "significativo" en la propuesta sobre financiación presentada esta semana por Solbes, aunque reclamó que se detallen "concreciones y garantías" sobre las cantidades y la ponderación de variables en una negociación que destacó que sigue abierta. "La música continúa sonando bien pero hay que concretar la letra", dijo en rueda de prensa, en la que destacó que su formación es aún "más optimista" que antes porque hay un documento de bases por escrito en el que se plasma un "esfuerzo negociador y eficaz" del consejero de Economía, Antoni Castells, y del presidente de la Generalitat, José Montilla, respecto a la propuesta de julio.

Sin embargo, el presidente de CiU, Artur Mas, isnsitió en su rechazo a la propuesta y plantea abiertamente que el Parlament se plante ante la última propuesta de financiación autonómica del Gobierno en el pleno extraordinario que tendrá lugar en enero, de forma que no se pueda dar por bueno nada que no sea el "cumplimiento punto por punto del Estatut", y no se negocie sobre un documento que lo incumple. En su opinión, si el Govern y el presidente de la Generalitat, José Montilla, "no son capaces de hacer respetar el Estatut", tiene que ser el Parlament, que es la representación del pueblo, quien diga que "no acepta que no se respete Catalunya".

EL PP AUGURA SUBIDAS DE IMPUESTOS

De nuevo en el plano nacional, la secretaria general del PP, Dolores de Cospedal La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, advirtió, en una entrevista concedida a Europa Press, que con el sistema de financiación autonómica que propone el Gobierno el país se endeudará para el futuro y acabarán subiendo los impuestos de los ciudadanos para sufragarlo. Además, avisa de que si faltan elementos clave para fijar el sistema como la solidaridad o la unanimidad en la aprobación, no será asumible por todas las CCAA y se crearán desigualdades.

La dirigente popular criticó que Zapatero esté diciendo a cada presidente de CCAA "lo que quiere oír" y parece que está dispuesto a dar "a todos absolutamente todo lo que piden". El problema, en su opinión, es que España se puede encontrar en no mucho tiempo, 2 o 3 años, con que "un excesivo endeudamiento de hoy es una incapacidad absoluta del Estado en el día de mañana para salir de la crisis y sobre todo, un endeudamiento de hoy son los impuestos del futuro para generaciones que no están tan lejanas de pagar impuestos".

Puso como ejemplo el hecho de que muchos ciudadanos que están ahora entre 20 y 30 años y que "quizá todavía no han comenzado a pagar impuestos, van a tener que asumir un pago muy importante de impuestos".