Actualizado 05/02/2007 21:59 CET

Crónica Internacional.- Bush pide al Congreso medio billón de euros para sufragar la guerra en Afganistán e Irak

- Incrementa el gasto militar, pero trata de cortar el déficit reduciendo en gastos sociales

NUEVA YORK/MADRID, 5 Feb. (OTR/PRESS) -

Con el Congreso y el Senado dominado por los demócratas y los niveles de popularidad más bajos que se recuerdan en un presidente estadounidense desde el 'caso Watergate', nadie se esperaba que el presidente de Estados Unidos, George Bush, presentara unos presupuestos al Congreso con una partida en gastos militares de 624.600 millones de dólares (482.998 millones de euros). Pese a este incremento en gastos de Defensa, Bush insistió en su objetivo de acabar con el déficit de cara al 2012, y para ello, los presupuestos presentados recortan partidas en gastos sociales. Con un valor total de 2.900 millones de dólares (2.200 millones de euros) los presupuestos correspondientes al año fiscal 2008 son el plan más arriesgado de Bush hasta la fecha. En los mismos se prevé destinar un total de 624.600 millones de dólares (482.998 millones de euros) a sufragar los gastos del Departamento de Defensa, lo que supone un incremento del 4% respecto a los 600.300 millones de dólares (464.321 millones de euros) de 2007 y representa el 21,5% del presupuesto total.

La Casa Blanca considera que la guerra en Irak y Afganistán exigirán un esfuerzo económico de 141.700 millones de dólares (109.583 millones de euros). "Nuestro objetivo es proteger a los ciudadanos estadounidenses y nuestra prioridad es asegurarnos de que nuestras tropas tienen lo que necesitan para hacer su trabajo", afirmó Bush en una conversación con los periodistas en la Casa Blanca, según informaciones de 'The Washington Post' recogidas por OTR/Press.

El déficit que la Administración Bush vaticina para el año fiscal 2008 se situaría en los 239.000 millones de dólares (184.862 millones de euros), ligeramente inferior a la cifra esperada para este año, que se prevé se sitúe en los 244.000 millones de dólares (188.706 millones de euros), y que la Casa Blanca espera conduzca a un superávit de 61.000 millones de dólares (47.172 millones de euros) en 2012. Sin embargo, para lograr reducir el déficit de la hacienda pública, el presidente prevé llevar a cabo un recorte en el gasto de los principales asuntos sociales por valor de 66.000 millones de dólares (51.048 millones de euros).

PRESUPUESTOS REALISTAS

Además, el presupuesto cuenta con el plan de recorte impositivo que restará 1.600 millones de dólares (1.240 millones de euros) a las arcas federales en los próximos diez años y que repercutirá fundamentalmente en reducciones en los servicios sanitarios Medicare y Medicaid. Según Bush, "los presupuestos son realistas, pueden cumplirse y tienen buenas reformas implícitas", al tiempo que defendió la posibilidad de "equilibrar los presupuestos en cinco años sin tener que aumentar los impuestos".

En el bando demócrata, la primera advertencia es que, con la redacción actual, los presupuestos no saldrán adelante. El senador demócrata Kent Conrad consideró, en un comunicado, el proyecto de Bush "lleno de deudas y decepcionante, desconectado de la realidad, y continúa llevando a Estados Unidos en la dirección equivocada". También el presidente del Comité Presupuestario de la Cámara Alta, John Spratt, se mostró poco optimista respecto a que los presupuestos salgan adelante, tanto por parte de los demócratas como por parte de los republicanos.