Actualizado 25/01/2007 22:12 CET

Crónica Internacional.- Toque de queda en Beirut tras una batalla campal entre estudiantes con 4 muertos

- La Conferencia Internacional de París recauda casi 6.000 millones de euros para la reconstrucción de Líbano

BEIRUT/MADRID, 25 Ene. (OTR/PRESS) -

Una simple discusión política en la Universidad de Al Arabiya, en Beirut, se convirtió en pocos minutos en una auténtica batalla campal entre partidarios del Gobierno y simpatizantes de Hezbollah cuya violencia corrió como un reguero de pólvora por las calles de la capital libanesa. Tras horas de enfrentamientos, cuatro estudiantes muertos y casi 40 heridos, el Ejército tomó las calles con los tanques y decretó el toque de queda para tratar de atajar los brotes violentos en toda la ciudad. Mientras, en París, la Conferencia Internacional recaudó casi 6.000 millones de euros para la reconstrucción del país, de los cuales, 41 llevarán el sello español.

Según un periodista de la cadena 'Al Jazeera', la batalla campal comenzó en el interior de la Universidad Al Arabiya "por una discusión que llegó a las manos". "Fue un enfrentamiento muy serio e intenso que refleja las divisiones políticas que existen a lo largo del país", consideró el corresponsal Mike Hanna en unas declaraciones recogidas por OTR/Press.

En pocos minutos la pelea entre los estudiantes afines al Gobierno de Siniora y los partidarios de Hezbollah se trasladó a las afueras del campus, donde los contendientes prendieron fuego a neumáticos y coches para cortar el tráfico de las calles de Beirut. Protegidos con cascos de obra y blandiendo cadenas, palos, tubos y patas de sillas los estudiantes se enfrentaron a la Policía.

El Ejército acordonó la zona y realizó disparos al aire para tratar de aplacar los ánimos y procedió a la evacuación de los civiles que quedaron atrapados por los enfrentamientos. A raíz de los mismos, cuatro estudiantes fallecieron y casi 40 resultaron heridos, algunos de los presentes denunciaron que desde los tejados cercanos varios francotiradores abrieron fuego contra las masas.

Mientras las televisiones afines a uno y otro bando se acusaban mutuamente de haber comenzado los enfrentamientos, el Ejército declaró el toque de queda a partir de las 20.30 horas. Siniora, a través de un comunicado apeló a los ánimos de los libaneses para evitar "la tensión" y llamó al pueblo "a volver a la voz de la razón". Un llamamiento que secundó el movimiento aliado de Hazbollah, Amal.

Del mismo modo, Hezbollah pidió a sus seguidores, en un comunicado, que abandonaran las calles y respetaran el toque de queda declarado por las Fuerzas Armadas. "Estamos usando una fatwa por los intereses del país y la paz civil. Todo el mundo debe evacuar las calles, mantener la calma y dejar la situación en mano del Ejército libanés y las Fuerzas de Seguridad".

DONACIONES INTERNACIONALES

Los graves enfrentamientos se produjeron el mismo día que tuvo lugar la Conferencia Internacional de París, donde, a miles de kilómetros de Beirut, el primer ministro libanés recabó un total de 7.600 millones de dólares (5.840 millones de euros) por parte de la comunidad internacional, siendo los países más comprometidos con la reconstrucción de Líbano, Arabia Saudí, Francia y la UE, con partidas por valor de 850, 500 y 400 millones de euros respectivamente.

El presidente francés, Jacques Chirac, anfitrión de la Conferencia aseguró, ante delegaciones de 40 países, que Líbano "necesita más que nunca el apoyo unánime de la comunidad internacional". El propio Siniora reconoció que Beirut no puede superar solo sus dificultades económicas, por lo que destacó que el apoyo de la comunidad internacional es "esencial para Líbano". "El coste del fracaso sería demasiado grande", advirtió, tras constatar que Líbano está "al borde de una profunda recesión".

Ante el panorama caótico en Líbano, los donantes internacionales se han comprometido a aportar miles de millones de dólares para encauzar el programa de reformas económicas en Líbano, así como la reconstrucción del país, asolado por la ofensiva militar lanzada por Israel el pasado verano. El presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, cifró las pérdidas para Líbano en 2.400 millones de dólares en concepto de daños directos, a los que hay que sumar otros 700 u 800 millones de dólares por daños indirectos.

Por su parte, Arabia Saudí se ha colocado a la cabeza de las donaciones, con una aportación anunciada de 1.000 millones de dólares (770 millones de euros) en fondos para desarrollo y otros cien millones de dólares (77 millones de euros) en subvenciones para el propio Gobierno libanés. Por su parte, Chirac ha anunciado que la mitad de los 500 millones de euros que aportará Francia en forma de préstamo irá llegando a lo largo del año.

España donará a Líbano 41 millones de euros para ayudar a la reconstrucción del país hasta 2008, según anunció hoy el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Miguel Angel Moratinos, en el marco de la conferencia de donantes celebrada en París. En ese montante están incluidos los alrededor de 31 millones de euros comprometidos por el ministro en la pasada conferencia sobre la rehabilitación de Líbano, celebrada el año pasado en Estocolmo, por lo que la cantidad suplementaria supone en torno a 10 millones de euros, explicaron fuentes de Exteriores, que admitieron la posibilidad de que este montante pueda aumentarse en un futuro y que se trata en todo caso de "donaciones puras", en lugar de préstamos.

De los 31 millones comprometidos en 2006, cinco correspondían a la ayuda bilateral por parte de España y se han concedido ya, mientras que en torno a 25 millones se donarían a través de organismos internacionales y el resto iban dirigidos a contribuir en la limpieza del derrame de petróleo en una planta de producción eléctrica cercana a la costa provocada por un bombardeo israelí. El total de 41 millones de euros en donaciones directas se refiere al periodo 2006-2008.