RsF denuncia a cinco países y cinco empresas enemigos de la libertad en Internet

Actualizado 12/03/2013 14:25:00 CET
EUROPA PRESS

MADRID, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -

Reporteros sin Fronteras (RsF) ha denunciado, coincidiendo con el Día Mundial Contra la Censura en Internet, que se celebra este martes, cinco países y cinco empresas que se comportan como enemigos de la libertad en Internet, bien espiando a sus propios ciudadanos o prestando su tecnología, en el caso de las compañías, para estos fines. Es la primera vez que la ONG incluye a compañías en su lista de enemigos de Internet.

Siria, China, Irán, Bahrein y Vietnam son los países elegidos por la organización como los "peores" en materia de espionaje informático por haber reforzado la vigilancia contra las voces disidentes en los últimos meses. No obstante, RsF ha subrayado que este tipo de espionaje sería imposible si los estados no contaran con la colaboración de empresas de alta tecnologías, razón por la que ha decidido incluir en la lista a cinco de estas compañías, "mercenarias de la era digital": Gamma, Trovicor, Hacking Team, Amesys y Blue Coat.

Según RsF, China, que con la Gran Muralla Electrónica utiliza los sistemas más sofisticados del mundo, ha intensificado sus ataques incluyendo a empresas privadas en sus seguimientos. El régimen iraní ha dado también un paso más en el control de la red mediante el desarrollo de su propia red de Internet 'halal'.

En cuanto a Siria, RSF ha conseguido un documento inédito, una convocatoria de licitación, emitida en 1999, por la empresa siria de telecomunicaciones (STE), que demuestra hasta qué punto su red de Internet está diseñada para filtrar y vigilar con más eficacia.

En cuanto a las compañías, para la ONG, los productos de la empresa Trovicor, utilizados para vigilar e interceptar, han servido a la familia real de bahrení para espiar y detener a informadores. En Siria, los productos DPI (Deep packet Inspection) desarrollados por Blue Coat, han dado al régimen la oportunidad de espiar a los disidentes y a los usuarios de Internet de todo el país para llevar a cabo detenciones y torturas.

Mientras, los productos Eagle, suministrados por la sociedad Amesys, fueron encontrados en las instalaciones de la policía secreta de Gadafi. Softwares diseñados por las empresas Hacking Team o Gamma permitieron a las autoridades recuperar contraseñas de periodistas y de usuarios de Internet.

"La vigilancia de la red representa un peligro creciente para periodistas, usuarios de Internet, blogueros y activistas de derechos humanos. Los regímenes tratan de controlar la información discretamente, con una sutil censura y el seguimiento de los protagonistas, en lugar de utilizar el bloqueo de la información fácilmente burlado y que genera mala publicidad", ha señalado Christophe Deloire, secretario general de Reporteros Sin Fronteras.

Para Deloire, "estas graves violaciones de los derechos humanos" han sido posibles por el uso de equipos o tecnologías de vigilancia de empresas con sede en países democráticos. "Ha llegado la hora de que los líderes de estos países tomen medidas y controlen especialmente la exportación de armas digitales a los países que violan los derechos humanos", ha añadido.

La Primavera Árabe, que ha consagrado el papel de la información en la web, ha reforzado la creencia en los Estados represivos de la importancia de controlar las comunicaciones digitales. No obstante, RsF ha denunciado que la proliferación de leyes como FISAA y CISPA en los Estados Unidos, British Communicatioons Data Bill en el Reino Unido o Wetgeving bestrijding en los Países Bajos demuestra que "los países democráticos también parecen ceder progresivamente a los cantos de sirena de la necesidad de vigilancia y seguridad en la red a cualquier precio".

Actualmente, 180 internautas se encuentran detenidos por sus actividades informativas.