SEVILLA, 12 Ene. (EUROPA PRESS) -
El decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla, Antonio Merchán, valoró hoy que el traslado desde el antiguo edificio de la Fábrica de Tabacos a la nueva sede del Campus de Ramón y Cajal supone un cambio "para mejor" para todos los miembros de la comunidad universitaria, todo ello a pesar de la "lógica nostalgia" por abandonar una sede "histórica y preciosa".
En declaraciones a Europa Press, Merchán señaló que el primer día efectivo en el que los alumnos han recibido sus clases en el Edificio Pirotecnia se ha desarrollado sin incidencias "especialmente graves" y con la normalidad "prevista", al margen de "pequeños" problemas "como micrófonos y aires acondicionados que no han funcionado".
En este sentido, y tras subrayar que "no se han producido problemas de impacto o irresolubles", el decano destacó que con la incorporación de los 3.800 alumnos de Derecho --que se suman a los más de 2.000 de Ciencias del Trabajo que iniciaron sus clases el pasado 7 de enero-- la facultad "ha comenzado a cobrar vida" a pesar de "su gran envergadura".
De igual modo, Merchán se refirió a las reticencias al traslado mostradas por un sector de profesores y argumentó que el abandono de la Fábrica de Tabacos "fue una decisión colegiada", dando a conocer que él mismo solicitó personalmente un estudio comparativo con las ventajas e inconvenientes y llegó a la conclusión de que el traslado "era la decisión mejor para todos desde el punto de vista académico".
Asimismo, destacó que en la nueva sede "todos los profesores tendrán despacho", mientras que anteriormente "había más de 100" que no contaban con este espacio. Además, los docentes con dedicación a tiempo completo --en torno a 250-- contarán con su propio aparcamiento, mientras que las aulas "están informatizadas" y la biblioteca "es del siglo XXI".
Volviendo al asunto de las plazas de aparcamiento, Merchán informó de que los alumnos de Ciencias del Trabajo contarán con 20 y los de Derecho con 40, por lo que se está estudiando en estos momentos su distribución y los criterios que se tendrán en cuenta para la misma, un análisis que estará completado en el plazo aproximado de una semana.
EL TRASLADO
El traslado de las facultades de Derecho y Ciencias del Trabajo es un hito fundamental del Plan de Infraestructuras de la Universidad de Sevilla, que prevé crear en la zona de Viapol un campus económico-jurídico con 20.000 estudiantes de las titulaciones de Derecho, Ciencias del Trabajo, la conjunta de Derecho y Administración de Empresas y las diplomaturas de Relaciones Laborales, Gestión y Administración Pública.
El nuevo complejo, cuya obra ha estado dirigida por el arquitecto de la Universidad de Sevilla Miguel González Vílchez, ocupa una superficie de 41.682 metros cuadrados y está compuesto por cinco edificios, dos plantas subterráneas de aparcamiento y un comedor universitario. Está previsto que al mismo llegue la Línea 1 del Metro, cuyos trabajos deben dejar libre el acerado al tránsito de los alumnos para los días fijados para el comienzo de las clases a principios de enero.
Asimismo, consta de 65 espacios docentes (aulas y seminarios), 295 despachos de profesores (de los que el 90 por ciento son individuales), dos salones de grado y dos delegaciones de alumnos, entre otros espacios, que acogerán en esta primera fase a los 3.800 alumnos de Derecho y los 2.000 de Ciencias del Trabajo.
Por edificios, el inmueble principal o Edificio Histórico tiene tres plantas y en ellas se ubican la Biblioteca --con capacidad para 250.000 libros y 735 plazas para estudiantes sentados--, el Centro de Documentación Europea, los archivos, las aulas de doctorado, las secretarías, los institutos universitarios, las aulas de grado, los decanatos, el salón de actos, con 400 plazas, y zonas comunes.
Por su parte, los edificios conocidos como la Torre del Reloj y la Nave del Andén cuentan con tres plantas destinadas al comedor universitario; mientras que los tres edificios restantes (Casa Coronel y dos inmuebles nuevos) se disponen en cinco plantas, dos de ellas de aparcamiento subterráneo y en el resto se albergan aulas, despachos, seminarios y las dos delegaciones de alumnos.
El edificio de Pirotecnia contará con un circuito cerrado de televisión conectado a un centro de control de seguridad como sistema de vigilancia, que se reforzará con un dispositivo contra el intrusismo articulado mediante detectores volumétricos, contactos magnéticos y lectores de tarjetas de tercer nivel de tecnología chip-banda magnética-proximidad.