SANTANDER, 4 Feb. (EUROPA PRESS) -
Las acompañantes del transporte escolar irán a la huelga todos los lunes y viernes desde el próximo 8 de marzo, Día de la Mujer Trabajadora, hasta final de curso, como medida de protesta por sus condiciones laborales. La medida, que afecta a 300 trabajadoras, se aplicará en horario de siete a diez de la mañana.
El comité de empresa de Clece, adjudicataria del servicio, ya acordó las medidas de movilización en octubre pasado, pero ahora se formalizará la convocatoria, al haber terminado sin avenencia una reunión celebrada hoy con la empresa en el Organismo de Resolución Extrajudicial de Conflictos Laborales (Orecla).
En un comunicado, el sindicato SCAT criticó la "nula voluntad" de la empresa para solucionar un "conflicto" que estas trabajadoras "vienen padeciendo y tratando de solucionar desde hace años".
Entre otras cosas, reclaman que las trabajadoras con contratos indefinidos discontinuos que realicen servicios de las rutas escolares por la mañana, al mediodía y por la tarde, transformen sus contratos a tiempo parcial (por horas) en jornada completa, "tal y como es en la realidad su ocupación".
Por su parte, para las trabajadoras con contrato indefinido discontinuo que realicen servicios de mañana y tarde, piden que se les reconozca la media jornada de trabajo, "de forma que puedan cotizar a la Seguridad Social por días de trabajo y no por horas".
Asimismo, se reivindica que la empresa reconozca como tiempo de trabajo el trayecto desde sus casas al comienzo de la ruta escolar y su vuelta a casa, "dado que la residencia laboral es el domicilio de la trabajadora" y además ponen a disposición de la empresa el vehículo propio.
El sindicato lamentó que hasta la fecha los representantes sindicales han intentado sentar a la dirección de la empresa para negociar los problemas "más acuciantes", pero ha sido "sin éxito", ya que la empresa "no ha tenido voluntad alguna de negociación" y ha demostrado en cambio "mucha prepotencia".
Mientras tanto, aseguró que la Consejería de Ecuación "se lava las manos sobre el conflicto" y se ha "desmarcado" de los compromisos manifestados en el Pleno del Parlamento de Cantabria en mayo del pasado año.
Además, considera a Educación "responsable 'de facto' de la situación que padecen las trabajadoras del servicio de acompañantes del transporte escolar, por propiciar situaciones de precariedad tanto en materia económica, como en condiciones de trabajo y en condiciones sociales".