Publicado 20/01/2021 12:36CET

La educación online no evitó que los alumnos puedan perder hasta la mitad de lo que se aprende en un curso, según Funcas

Alumno en clase.
Alumno en clase. - GOBIERNO VASCO - Archivo

   El modelo educativo español, poco favorable a las mejoras de productividad

   MADRID, 20 Ene. (EUROPA PRESS) -

   La educación online no ha evitado que los alumnos hayan perdido hasta la mitad de lo que se aprende en un año escolar por el cierre de los centros educativos por la COVID-19. Esta es una de las conclusiones que se desprende en el último número de Papeles de Economía Española, publicación editada por Funcas, que analiza la contribución del capital humano al crecimiento, empleo y bienestar de las sociedades digitalizadas.

   Los expertos que participan en la publicación consideran que el sistema educativo de un país es "clave" para alcanzar un crecimiento sostenido a nivel económico y social. "Ante esta realidad, ninguna nación puede permitirse que la COVID-19 y sus efectos pongan en entredicho su bienestar futuro". Ismael Sanz, Miguel Cuerdo y Luis Miguel Doncel revisan la literatura que ha evaluado el impacto de los cierres de los centros educativos debido a la COVID-19 en el aprendizaje de los alumnos y el efecto que podría tener en los salarios y crecimiento económico en el largo plazo.

   Así, los primeros trabajos basados en pruebas externas y estandarizadas indican que los alumnos podrían perder la mitad de lo que se aprende en un año escolar por el cierre de los centros educativos en el curso 2019-2020. "El peligro deriva tanto de la posible reducción en la adquisición de conocimientos y competencias de los alumnos actuales como del efecto distributivo al crearse un posible aumento de la desigualdad social por verse afectados en mayor medida los estudiantes de hogares con menor renta y, por tanto, con menor acceso a los recursos digitales educativos, o por la dependencia de las habilidades y competencias de los padres".

   El artículo muestra que en España, el confinamiento hizo que se triplicara la búsqueda de recursos educativos digitales en el mes de marzo de 2020 con respecto a niveles de las semanas previas, un incremento que perduraba a principios del curso 2020-2021. Las búsquedas de herramientas digitales educativas se han situado en unos registros en España que, de otra manera, no se hubieran alcanzado hasta 2022.

EDUCACIÓN COMO IGUALDAD DE OPORTUNIDADES

   Este número de Papeles de Economía Española, también aborda la educación como igualdad de oportunidades. A este respecto, Ildefonso Méndez señala que uno de los aspectos que impide hacer realidad la igualdad de oportunidades en la educación es la mayor proporción de chicos que eligen estudios relacionados con Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés), vinculados con un mayor salario y estabilidad laboral.

   En el caso de España, un 65% de la brecha de género en intenciones de estudiar carreras STEM se debe a la mayor ventaja comparativa de las mujeres en lengua. El porcentaje en el conjunto de la OCDE es de un 81%, destacando Italia y Portugal, países en los que más del 95% de la brecha de género en intención declarada de cursar estudios intensivos en matemáticas se debe a la mayor ventaja comparativa en lengua de las estudiantes. Estas estadísticas son coherentes con la hipótesis de la ventaja comparativa.

   Asimismo, las chicas que son excelentes en matemáticas obtienen también una puntuación elevada en lengua, por lo que su ventaja comparativa para estudiar contenidos intensivos en matemáticas es menor que la de los chicos, para los que ser excelente en matemáticas suele implicar un rendimiento menor en lengua. Es decir, un alumno que alcanza un 9 en matemáticas tiene, en general, un 8 en lengua, mientras que una alumna que tiene un 9 en matemáticas suele tener un 9 o 9,5 en lengua.

   En relación a los retos a los que se enfrenta la educación superior en España --tanto la enseñanza universitaria como la de Formación Profesional (FP) Superior- y su relación con la inserción laboral en un mundo más globalizado y digitalizado, Samuel Bentolila, Antonio Cabrales y Marcel Jansen estudian la posibilidad de incrementar la presenciade la modalidad dual en la FP de Grado Superior, en la que los estudiantes combinan la formación en el centro educativo con prácticas en una empresa. Los países europeos donde hay mayor presencia de la FP dual tienen resultados muy positivos con tasas reducidas de desempleo juvenil.

   Asimismo, las empresas que participan en la FP, en general, y en la modalidad dual, en particular, son más grandes, inversoras y rentables. La importancia del tamaño de la compañía en la posibilidad de ofertar prácticas de FP apunta a la barrera que pueden suponer los costes de administración de los contratos. A este respecto, explican los autores, sería importante establecer mecanismos, como consorcios de pymes, para que los costes de administración y formación fueran menos onerosos.

EDUCACIÓN Y MODELO PRODUCTIVO

    Otra de las conclusiones de la publicación es que la evolución del sistema educativo y los cambios en la estructura de ocupaciones en España han sido "poco favorables" a las mejoras en la productividad. Tampoco favorecen el aprovechamiento de las oportunidades que ofrece la digitalización, lo que dificulta terminar con la debilidad de la contribución del capital humano al crecimiento en España.

   Según el trabajo, el avance de la contribución del capital humano en España es escaso --el crecimiento acumulado del capital humano per cápita entre 2011 y 2019 de sólo el 1,7%-- porque las estructuras ocupacionales limitan la productividad del trabajo al concentrarlo más en tareas afectadas por el riesgo de automatización.

   El crecimiento sostenido de la economía española requiere políticas orientadas al refuerzo de la contribución del capital humano. Laura Hernández, Francisco Pérez y Lorenzo Serrano defienden, por un lado, políticas educativas que tengan presente no solo el aumento de los años de estudios, sino la adquisición de capacidades que mejoran la empleabilidad. El desafío, a su juicio, es promover una especialización que reduzca el peso de las ocupaciones con más probabilidad de automatización y aumentar las ocupaciones menos automatizables, que tienen más oportunidades laborales y salarios más elevados, por su mayor productividad.

   La evolución del tejido productivo español y de su sistema educativo no favorece el desarrollo de las ocupaciones de mayor futuro. Por otro lado, las políticas de modernización del modelo productivo deben contemplar como eje fundamental la transformación digital de los modelos de negocio y las organizaciones, tanto públicas como privadas, según la publicación.

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