LOE.- El arzobispo de Valencia dice que el Estado debe "respetar y promover" el derecho educativo de padres

Europa Press Sociedad
Actualizado: viernes, 24 febrero 2006 19:02

VALENCIA 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

El arzobispo de Valencia, monseñor Agustín García-Gasco, defiende en su carta de esta semana la "función original e insustituible de la familia en la educación de los hijos" y asegura que el Estado "no puede cancelar el derecho educativo de los padres" sino que "debe respetarlo y promoverlo en todas sus vertientes".

En su carta, según informaron fuentes del Arzobispado a través de se agencia Avan, el prelado enumera una serie de derechos que, según señala, "se derivan de la función educativa de la familia". Así, los padres "tienen el derecho a elegir los instrumentos formativos conformes a sus propias convicciones y a buscar los medios que pueden ayudarles mejor en su misión educativa". De igual modo, "tienen derecho a fundar y sostener instituciones educativas, recibiendo para ello la adecuada ayuda del Estado".

Asimismo, cree que es derecho de los padres "educar a sus hijos con contenidos irrenunciables para su bien, ofrecer una educación integral, ejercer su responsabilidad en la esfera de la libertad religiosa y de la educación de la sexualidad, controlando que estos temas sean tratados en la escuela y en los medios de comunicación de manera adecuada".

El arzobispo de Valencia destaca que la obra educativa de la familia "forma al ser humano en la plenitud de su dignidad y en todas sus dimensiones, incluida la social" y, por ello, considera que cuando la familia "cumple su misión educativa, contribuye al bien común y constituye la primera escuela de las virtudes sociales, de las que todos los pueblos necesitan".

Monseñor García-Gasco anima a los padres a comprobar el "programa educativo insuperable que ofrece la familia" y les pide que no duden en "ponerlo en práctica cada día con vuestros hijos y comprobaréis la eficacia de elegir la dulzura frente a la acritud; la constancia frente a la espectacularidad; la bondad frente a la amenaza; el servicio frente a la comodidad; el desinterés frente al cálculo; el espíritu de sacrificio frente al hedonismo".

El arzobispo de Valencia se refiere por último al V Encuentro Mundial de las Familias y señala que "se puede ver en él la gran fiesta de la educación familiar, la incomparable celebración del amor educativo de los padres y de las madres". Por ello, anima a que todas las familias "puedan gozar de una inigualable oportunidad, para que se reconozcan en la educación sus derechos, sus deberes y su insustituible contribución a la civilización de la dignidad humana".

Contenido patrocinado