ÁVILA 12 Sep. (EUROPA PRESS) -
El obispo de Ávila, Jesús García Burillo, ha manifestado que la asignatura Educación para la Ciudadanía "no es aún conocida", pero "parece evidente que el Estado desea pasar a ser definidor de la moral, estableciendo los límites del bien y del mal, lo cual va a ser objeto de la educación de nuestros hijos".
Así lo señala en una carta pastoral, en la que indica que la Iglesia va a estar pendiente de la nueva Ley de Educación, pero en especial de la asignatura Educación para la Ciudadanía.
"Si el estado actúa así, habrá usurpado a los padres el derecho primario a la educación de sus hijos, y habrá superado el carácter subsidiario que debe mantener en materia educativa", añade.
"No quisiera preocuparos", dice a los diocesanos con motivo del comienzo del curso escolar, pero les llama a "estar atentos a la nueva Ley de Educación y a la nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía es sólo una parte de vuestra responsabilidad como educadores de vuestros hijos.
García Burillo, que recuerda que la nueva asignatura será de carácter obligatorio el curso 2007-2008 y cuyo currículo se espera aprobar antes de diciembre, subraya que aún "sin conocer a fondo los contenidos de la asignatura, sí sabemos algunas cosas sobre ella que no nos tranquilizan".
"En la enseñanza primaria se va a promover la educación sexual, sin que sepamos exactamente sobre qué base antropológica se va a construir", afirma el prelado, quien añade que "parece que va a quedar sentado como principio que todo lo legal es moral".
"Siguiendo -explica- con el engaño del significado de los términos, tan general en la actualidad, en Educación para la Ciudadanía a la eutanasia se le va a llamar muerte digna, al aborto, derecho de la mujer, por familia se entiende cualquier unión estable de pareja en el que entran todo tipo de matrimonios".
En la carta pastoral titulada "Comienzo de curso", el obispo de Ávila se refiere al comienzo al regreso del período vacacional y confiesa que en su tiempo de descanso sustituyó "durante dos semanas a un capellán muy mayor en una residencia de ancianos de Lugano" y después descansó "en casa mientras escribía y hacía otras pequeñas cosas".
A la vez, señala que son 200 los profesores que se encuentran en Ávila "al servicio de la formación integral de los alumnos" para ofrecer "formación humana, intelectual, en valores y formación cristiana" y hace un llamamiento a la responsabilidad de profesores, padres y alumnos.
"Si los profesores de los colegios -añade- de inspiración cristiana, y los colegios que se lo propongan, fuéramos capaces de educar en valores humanos, sociales, cristianos a los niños y adolescentes, tendríamos una importante sociedad abulense dentro de dos décadas".