MADRID, 21 May. (EUROPA PRESS) -
Los objetores y opositores a las asignaturas de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos (EpC) y Educación Ético-Cívica han manifestado este lunes su "decepción" porque los cambios que el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte va a realizar en los contenidos de estas materias para el curso que viene "no ponen fin al adoctrinamiento escolar".
"El problema de EpC no son unos términos aislados o la educación afectivo-emocional o de género sino su enfoque: esta asignatura se propone formar la conciencia moral de los alumnos de acuerdo con la visión del Gobierno de turno, antes el del PSOE y ahora el PP", ha afirmado el presidente de Profesionales por la Ética, Jaime Urcelay, tras conocer el borrador del decreto por el que se modifican estas asignaturas y que el jueves el ministro José Ignacio Wert dará a conocer a los consejeros de Educación autonómicos en la Conferencia Sectorial.
El presidente de esta plataforma, que ha promovido y defendido la objeción de conciencia a la materia, ha advertido de que la reforma que plantea el Gobierno es "más de lo mismo" y que éste se ha limitado a hacer unos "mínimos recortes". A su entender, la asignatura seguirá "provocando problemas" porque, según ha alertado, "confirma que el Estado le dice a los alumnos cómo deben pensar y cómo debe actuar en todos los ámbitos de la vida". "Para nosotros sigue siendo inadmisible", ha añadido.
Desde la Confederación Católica de Padres de Alumnos (Concapa), su presidente, Luis Carbonel, ha reiterado la postura de este colectivo que se resume en que esta asignatura "debe ser suprimida" del currículo escolar y pide que los contenidos de la misma se impartan de forma transversal en el resto de materias o que sea una asignatura "optativa". Al margen de los cambios en los términos "controvertidos" que plantea el Gobierno, Carbonel pide que las horas de EpC se dediquen a otras materias "más importantes", como Lengua, Matemáticas e Inglés.
La polémica en torno a Educación para la Ciudadanía se inició con su implantación en el curso escolar 2007-2008 y dividió a la comunidad educativa en torno a los contenidos de la misma. Sus detractores defienden que la materia es "adoctrinadora" y vulnera el derecho constitucional de los padres a educar a los hijos conforme a sus propias convicciones morales y religiosas; sus defensores, opinan que introduce valores comunes en torno a los Derechos Humanos, necesarios para la formación de los jóvenes, tal y como se hacen la mayoría de los países europeos.
Desde 2007 y hasta la actualidad, la asignatura ha contado con 55.000 objeciones de conciencia en toda España y ha sido objeto de 3.000 procesos judiciales, según el recuento de Profesionales por la Ética. En enero de 2009, el Tribunal Supremo dictó en contra del derecho a la objeción de conciencia a la asignatura y consideró que el contenido de la asignatura no lesiona los derechos de los padres.
Con este decreto el ministro cumple con su promesa de modificar los contenidos "controvertidos" de Educación para la Ciudadanía, tal y como anunció el pasado mes de enero en su primera comparecencia en el Congreso de los Diputados. El cambio de nombre de la materia, 'Educación Cívica y Constitucional' tendrá que esperar al curso 2013-2014, pues para ello es necesario modificar la Ley Orgánica de Educación (LOE) y el departamento de Wert introducirá este cambio junto a la reforma de la Secundaria.
ELIMINACIÓN DE LOS 'AFECTOS' Y 'EMOCIONES'
El borrador del Real Decreto por el que se modifican los contenidos de EpC en Primaria y Secundaria, al que ha tenido acceso Europa Press, elimina, entre otros aspectos, las referencias a las afectos, las relaciones entre hombres y mujeres o la valoración crítica de la división sexual del trabajo, los prejuicios sociales recistas, xenóbofos, antisemitas, sexistas y homófobos, que se encontraban en los contenidos de EpC de 1º a 3º de la ESO.
Así, estos son sustituidos por otros relacionados con la familia en el marco de la Constitución Española, los valores fundamentales de la Carta Magna y sus símbolos, los derechos civiles, políticos económicos y sociales. También se introducen nuevos temas, como la conciliación entre la vida familiar y laboral, el reparto de tareas domésticas, el cuidado de la naturaleza y el medio ambiente, el consumo eficiente, la contaminación acústica o aspectos relacionados con la salud.
El Ministerio de Educación quita del temario las referencias a la pobreza en el mundo, la 'feminización' de la misma, la falta de acceso a la educación como fuente de pobreza e incluye en ese apartado los 'conflictos del mundo actual': el terrorismo, los estados fallidos, el fanatismo religioso y el nacionalismo excluyente.
El borrador del decreto añade otra novedad en el temario de la asignatura en la ESO, como es la 'dimensión económica de la sociedad humana', que se centra en la libertad política y económica, el papel de la iniciativa privada en la generación de riqueza o el fomento del espíritu emprendedor. También introduce el tema de los impuestos y la "contribución de los ciudadanos al Estado del Bienestar" y nociones básicas sobre el sistema de Seguridad Social y las pensiones.