MADRID, 28 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Consejo Nacional del Agua analizará a partir de las 17.45 horas de este miércoles la segunda fase de planificación de seis demarcaciones hidrográficas, cuatro intracomunitarias y dos de competencia estatal, y el informe preceptivo sobre las propuestas de gestión de riesgo de inundación de siete demarcaciones hidrográficas.
En concreto, el Consejo Nacional del Agua estudiará y previsiblemente dará el visto bueno al informe preceptivo del Real Decreto para aprobar la segunda fase de la planificiación hidrográfica de las demarcaciones intracomunitarias de Galicia Costa y del Tinto-Odiel-Piedras, Guadalete-Barbate y Cuencas Mediterráneas Andaluzas. Al mismo tiempo, estudiará también la segunda fase de los planes hidrológicos de las demarcaciones de competencia estatal de Cantábrico oriental y Cantábrico occidental.
Según el orden del día de la reunión al que ha tenido acceso Europa Press también incluye el informe sobre la aprobación de los planes de gestión del riesgo de inundación de las demarcaciones hidrográgicas de Galicia Costa, Tinto-Odiel-Piedras, Guadalete-Barbate y Cuencas Mediterráneas Andaluzas, Baleares, Cantábrico oriental y Cantábrico occidental.
El Consejo Nacional del Agua estará presidido por la ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina. En esta cita se espera la aprobación de los dos planes hidrológicos del Cantábrico. Con ello, terminaría la segunda fase de la planificación de las cuencas hidrográficas que son competencia del Estado. Tras su aprobación por el Consejo de ministros antes de final de año, estarán vigentes has 2021.
Antes del 31 de diciembre de este año, el Consejo de Ministros debe aprobar también los diez planes hidrológicos de competencia estatal que recibieron informe favorable en el Consejo Nacional del Agua del pasado 30 de septiembre. Se trata de los planes de Miño-Sil, Duero, Tajo, Guadiana, Guadalquivir, Ceuta, Melilla, Segura, Júcar y Ebro. Dichos planes, fueron aprobados con más de un 80 por ciento de los votos a favor.
De cumplirse los plazos, España se pondría al mismo nivel que el resto de sus socios europeos, después de un lustro de retraso y, de este modo, podrá tener un mejor acceso a los fondos comunitarios e iniciar el tercer ciclo de planificación junto al resto de los Veintiocho.