MADRID, 20 Mar. (EUROPA PRESS) -
Organizaciones ecologistas consideran que el aumento de 240 a 400 hectómetros cúbicos la reserva mínima en el embalse de Entrepeñas-Buendía para el trasvase al Tajo-Segura es un avance pero no suficiente como para mantener el caudal ecológico necesario para garantizar el buen estado de la cuenca del Tajo, por lo que han expresado su "rechazo" al plan.
En declaraciones a Europa Press tras la publicación este miércoles en el Boletín Oficial del Estado del borrador del plan hidrológico de la cuenca del Tajo, el director ejecutivo de Greenpeace, Mario Rodríguez, ha manifestado que el borrador "mantiene el 'estatus quo', ya que sigue estando el trasvase" y pese al aumento del caudal mínimo, estima que la dinámica del río "no es suficiente para garantizar un buen estado natural. "El problema del Tajo tiene problemas desde su cabecera", ha valorado.
A su juicio, el Gobierno concibe los ríos como "un simple caudal de agua que abastece" y lamenta que el caudal a su paso por Toledo y Talavera, sumado a las carencias de depuración, hace que cuando llega a la zona de trasvase, el río esté "muy mermado". Por ello, critica la "obsesión por regularizar todo en los ríos" y ha recordado el alto grado de contaminación del Tajo.
Asimismo, ha insistido en que el caudal mínimo ecológico que definen las confederaciones es menor que el caudal mínimo que necesitan los ríos. "Somos pesimistas. Las prisas no son buenas y la consecuencia de la inacción de años pasados hace que ahora se esté yendo muy deprisa para no ser multados en Europa", ha concluido.
Mientras, Ecologistas en Acción ha expresado su rechazo a este plan y el temor a que esconda nuevas infraestructuras hidráulicas del alto impacto ambiental, por lo que anuncia que presentará alegaciones.
A su juicio, el borrador del Plan Hidrológico del Tajo "perpetúa el impacto" del trasvase Tajo-Segura, así como la mala calidad de las aguas. En su opinión, el proyecto publicado este miércoles "no arregla, sino que incide" en los principales problemas que afectan a esa cuenca.
"El plan carece de rigor y perpetúa el impacto del trasvase Tajo-Segura, la carencia de caudales y la mala calidad de las aguas. La guerra del agua entre Levante y Castilla-La Mancha, pasando por Madrid, la paga y la sufre el Tajo una vez más", asegura la organización.
Igualmente, afirma que la cuenca no se verá mejorada ni en los caudales ni en la calidad de las aguas, ya que empeora el borrador que se conoció en 2011. Por ello, añade que las novedades que se aportan son "un mero maquillaje ante la realidad de una cuenca sobreexplotada y con un gravísimo deterioro de la calidad de las aguas".
"Se va seguir permitiendo la sobreexplotación del Tajo por el trasvase y por el regadío de la propia cuenca. Los caudales ambientales seguirán siendo escasísimos, muy por debajo de las necesidades ambientales y de uso de la cuenca, y no repercutirá en ellos ni un ápice el aumento de la reserva estratégica en Entrepeñas-Buendía que se fija en 400 hm3", ha concluido.
PIDEN EL FIN PROGRESIVO DEL TRASVASE
En este contexto, Ecologistas reclama que el plan afronte una reducción progresiva y notable de las aportaciones desde el Tajo al Segura hasta su extinción, una reducción importante de los regadíos en el Tajo, el cumplimiento a más tardar en 2015 de los objetivos de depuración y el aumento significativo del caudal ambiental en Aranjuez, en Toledo y en Talavera de la Reina.
Por su parte, SEO/Birdlife ha manifestado que también presentará alegaciones una vez estudie con detalle el borrador del plan. En declaraciones a Europa Press, la directora ejecutiva de la ONG, Asunción Ruíz ha manifestado que, con este plan de cuenca "el gran perdedor es el río Tajo" porque parece que se aseguran mucho mejor las reservas de la cabecera que el agua circulante en el río.
Según ha explicado, esto tendrá como consecuencia la imposibilidad de garantizar la conservación de los espacios de la Red Natura 2000 que dependen del Tajo y que no se podrá garantizar una buena calidad del agua en un río que "está muy contaminado".
Ruiz ha advertido de que "esto es especialmente preocupante" porque después de que se aprueba con cinco años de retraso podría incumplir la Directiva Marco de Agua. "El agua del Tajo se la van a llevar las cuencas del Júcar y del Segura", ha advertido.
Por su parte, WWF considera que el borrador del plan hidrológico de cuenca del Tajo "no es un plan medioambiental" sino que responde a la "satisfacción de las demandas y a los intereses económicos varios y al incremento del uso del agua, en una cuenca bastante explotada".
En declaraciones a Europa Press, el portavoz del programa de aguas de WWF, Alberto Fernández, ha reclamado que se revisen los caudales ecológicos al alza para que respeten el sentido común. A su juicio, el aumento de 240 a 400 hectómetros cúbicos no se debe a una opción medioambiental, sino que se dirige el abastecimiento de una "demanda excesiva".
"El incremento de la reserva de cabecera no se va a utilizar para mejorar el caudal ecológico ni ayudan a resolver el problema de la fuerte contaminación que viene del Jarama, en Madrid", ha añadido. En cuanto a los caudales ecológicos en Toledo y Aranjuez, Fernández considera que no están de acuerdo con las exigencias de la Directiva Marco de Agua.
Además, ha criticado que el plan renuncie a conseguir el buen estado de las aguas en 2015 y aplaza este objetivo a 2027, con un presupuesto "mucho más alto" que el de otras cuencas hidrográficas que se destinan a garantizar la demanda y no a mejorar el estado de la cuenca.
Finalmente, ha advertido de que plan podría ser denegado por la Unión Europea, que podría pedir a España que cambie su programa de medidas para evitar la explotación de la cuenca. "El Gobierno quiere cumplir plazos para evitar una multa de la Unión Europea, pero eso no significa que el plan esté bien hecho", ha valorado.