Marcaje de ejemplares y reducir carpas, claves de la estrategia en 2019 para evitar la extinción de la cerceta pardilla

Marcaje de ejemplares y reducir carpas, claves de la estrategia en 2019 para evi
MITECO
Publicado 03/04/2019 12:20:13CET

   MADRID, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -

   El grupo de trabajo de la cerceta pardilla, la anátida más amenazada de Europa, ha acordado varias medidas que se desarrollarán en 2019 para tratar de frenar su extinción, tales como marcar ejemplares y o de mejora de su hábitat, como la reducción de las carpas, una especie acuática invasora.

   La cerceta pardilla era muy abundante hasta mediados del siglo XX y en la actualidad se enfrenta a un elevado riesgo de extinción. En 2018 criaron entre 68 y 71 parejas en 13 humedales españoles y sus poblaciones se concentran especialmente en Doñana y Trebujena (Cádiz), El Hondo (Alicante) y S'Albufera de Mallorca.

   Los expertos creen que es clave mejorar las condiciones del hábitat de los humedales y el seguimiento detallado de individuos para conocer y eliminar las causas no naturales de mortalidad.

   El grupo de trabajo ha destacado que la especie sigue en un estado poblacional "muy delicado" y en un "elevado" riesgo de extinción, por lo que fue declarada en situación crítica por el Gobierno en 2018.

   En Trebujena (Cádiz) se ha reunido el grupo de trabajo, en el que participan representantes de las administraciones públicas, expertos, investigadores y entidades conservacionistas, que han acordado nuevas acciones de seguimiento de los ejemplares que crían en España y tareas de vigilancia en los humedales que emplean.

   La mayor cantidad de hembras reproductoras se registró en el bajo Guadalquivir, especialmente en el Espacio Natural de Doñana (Huelva-Sevilla), donde fueron detectadas 16, y en las marismas de Trebujena, donde se avistaron 12. Le siguieron las contabilizadas en los parques naturales de El Hondo (Alicante), con seis, y de S'Albufera de Mallorca (Islas Baleares) con entre cuatro y siete hembras Nota de prensa reproductoras.

   La tendencia de los últimos años es de leve incremento aunque siempre en el marco de una situación poblacional muy preocupante y con un elevado riesgo de extinción. En 2017, criaron 60 parejas. En su última reunión, el grupo de trabajo ha incidido en la importancia de conocer los patrones de desplazamiento y causas de mortalidad de cerceta pardilla, dado que hasta la fecha no se dispone de datos precisos sobre el destino de los ejemplares que anualmente nacen en los humedales españoles.

   Por ello, se marcarán individuos con emisores GPS en las dos áreas más importantes (humedales alicantinos y entorno de Doñana) a lo largo de 2019, para detectar posibles puntos negros de mortalidad no natural.

   Con los datos que se obtengan se acometerán medidas de vigilancia en humedales considerados clave no solo en la época de cría, sino en otoño e invierno, y se facilitarán acciones para mejorar la productividad y supervivencia de los pollos nacidos con la ayuda de cajas anidaderas y protección ante depredadores.

   Igualmente, se trabajará en reducir los efectos negativos producidos sobre la calidad ecológica de varios humedales por la presencia de especies exóticas invasoras, como la carpa.

   El grupo, coordinado por el Ministerio para la Transición Ecológica, estima necesario profundizar en la coordinación estatal en la cría en cautividad de la especie para optimizar los recursos y el rendimiento de los centros en los que ya se reproduce.

   Actualmente, el centro de El Saler gestionado por la Generalitat Valenciana y la Cañada de los Pájaros en Sevilla disponen de un importante contingente de cercetas pardillas que crían en cautividad y que suponen un valioso reservorio para acometer las tareas de reforzamiento poblacional en distintos humedales con características apropiadas para esta ave.

   Además, se aumentarán las posibles áreas de liberación de ejemplares en Castilla-La Mancha en materia de restauración de hábitats se desarrollará una batería de medidas para favorecer a la cerceta pardilla en las marismas de Trebujena (Cádiz) y en humedales del sur de Alicante en el entorno del Parque Natural de El Hondo.

   Por ejemplo se adquirirán humedales claves para la reproducción de la especie y se mejorará la gestión hidrológica para asegurar la calidad y cantidad de agua en varios humedales o la renaturalización de procesos de inundación en distintas zonas de marisma eliminando barreras e infraestructuras existentes.

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