SEGOVIA, 28 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Asociación Andrés Laguna para la Promoción de las Ciencias de la Salud ha advertido de que el informe de la Agencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la Investigación del Cáncer solo confirma la relación ya conocida entre el consumo excesivo de productos cárnicos con algunos tipos de cáncer y cuantifica además el nivel de riesgo.
El profesor de la Universidad Internacional de la Rioja Javier Tejedor, presidente de esta asociación, ha manifestado la importancia que tiene precisamente esa cuantificación del riesgo. Según el informe, este se incrementa en un 18 por ciento para el caso del cáncer de colon en el supuesto de un consumo de más de 50 gramos diarios de derivados cárnicos, o en un 17 por ciento para un consumo diario superior a 100 gramos de carne roja.
A través del blog de esta Asociación segoviana, Tejedor indica que la reciente alerta sobre la el consumo de carnes rojas y procesadas está causando bastantes reacciones en el mundo sanitario y en el de los productores de alimentos, pero que sobre todo se está provocando al consumidor una honda preocupación "con mensajes contradictorios y poco claros" entre las distintas autoridades nacionales y supranacionales.
Sin embargo, incide en que lo que se está hablando ahora son cuestiones que "más o menos" ya se sabían. El experto apunta en este sentido que existen compuestos químicos que la propia OMS ha declarado como cancerígenos que son integrantes o contaminantes de alimentos, como son las nitrosaminas presentes en algunas carnes procesadas o los hidrocarburos policíclicos aromáticos, que se producen en el cocinado a alta temperatura --plancha o parrilla--, o la acrilamida que surge al cocinar sobre todo cereales.
Asegura que también son frecuentes en los alimentos contaminantes como las micotoxinas e incluso minerales como el arsénico o el cadmio y recuerda que las dietas ricas en grasas favorecen la presentación de distintos tipos de cáncer. Incluso, añade, la obesidad es un factor de riesgo para algunos tumores como el de mama, esófago, colon, recto, riñón y útero.
Tejedor, especialista en Alimentación, reconoce que poner la carne como cancerígeno al mismo nivel que el tabaco o el asbesto "asusta un poco", por lo que ofrece cifras sobre el riesgo en ciertos consumos.
Así, señala que, según la propia OMS, el riesgo de contraer cáncer de pulmón de un fumador es 30 veces superior al de un no fumador, que el consumo de alcohol aumenta entre diez y 18 veces el riesgo de cáncer de boca o esófago, dependiendo de la dosis ingerida y otros factores, y que el consumo de más de 100 gramos de carne roja por día aumenta en 1,17 veces el riesgo de cáncer de colon respecto a los que consumen menos de esa cantidad.
El profesor recuerda que en el avance del informe, donde se califica a los derivados cárnicos como 'cancerígenos del grupo 1', se indican las virtudes dietéticas de la carne y apunta a ella como fuente de proteínas, hierro, cinc y vitaminas del grupo B, entre otras.
Al hilo de ello, subraya que lo que hay que procurar es hacer un consumo responsable y preferiblemente cumpliendo las características de la dieta mediterránea. "En esto coinciden todas las autoridades sanitarias", afirma.