Actualizado 31/07/2020 15:32 CET

Hondarribia (Guipúzcoa) registró ayer la máxima del país, con 42,2ºC, y hubo récords en Bilbao, San Sebastián y Palma

Una pareja contempla las vistas de la Playa de la Concha en San Sebastián el día en el que las temperaturas máximas podrían alcanzar los 37 grados en la zona costera del País Vasco, en San Sebastián, Guipúzcoa, Euskadi (España) a 30 de julio de 2020. La D
Una pareja contempla las vistas de la Playa de la Concha en San Sebastián el día en el que las temperaturas máximas podrían alcanzar los 37 grados en la zona costera del País Vasco, en San Sebastián, Guipúzcoa, Euskadi (España) a 30 de julio de 2020. La D - Europa Press


El número de días al año en los que se superan umbrales de temperatura de ola de calor en el país es el doble que a mediados de los años 80

MADRID, 31 (EUROPA PRESS)

Hondarribia (Guipúzcoa) registró ayer la máxima absoluta del país, con 42,2ºC, en una jornada en la que también hubo récords de máximas en Bilbao y San Sebastián y de mínimas en Palma, según ha explicado el portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), Rubén del Campo. Este jueves el país ha vivido el primer día de ola de calor, la primera de este verano.

Del Campo ha explicado que, por este motivo, la jornada del jueves ha sido "muy calurosa" en todo el país, donde 50 estaciones de AEMET superaron los 40 grados, también en estaciones del norte peninsular, como Pamplona, Bilbao Aeropuerto (donde se llegó a los 41,5ºC, otra de las máximas del país) u Hondarribia (Guipúzcoa), con 42,2ºC, lo que supone récord absoluto de temperaturas máximas desde 1955.

El portavoz también ha hecho alusión a los 39 grados registrados en el observatorio de Igueldo (San Sebastián), que supera el récord que precisamente se alcanzó el año pasado. Del Campo ha destacado que las temperaturas registradas en el entorno de este observatorio apenas habían variado en el último siglo.

Además, en el puerto de Palma de Mallorca se ha igualado el récord de temperatura mínima más alta para el mes de julio, con 27,5ºC, vigente desde el pasado año 2019.

Anteriormente, Burgos había superado el día 27 de julio su récord del mes de julio con 38 ºC; y las ciudades de Palma (Mallorca) y Lleida igualaron sus registros más elevados de temperatura máxima y mínima, con 40,6 ºC y 23,3 ºC el día 28 de julio en ambos casos.

En algunos puntos del Cantábrico, los termómetros alcanzaron, el
pasado día 30, valores entre 15 y 17 ºC por encima de lo normal, y las noches tropicales, aquellas cuya temperatura mínima es superior a los 20 ºC, han sido frecuentes en muchas zonas de España durante el mes de julio.

De este modo, el mes de julio concluye en mitad de una ola de calor, que se prevé se prolongue hasta el próximo sábado, 1 de agosto. Esta situación de calor extremo, la primera que se registra en 2020, completa un mes de julio muy caluroso, con varios récords locales de temperaturas máximas y mínimas más altas, y un elevado riesgo de incendios, según las conclusiones preliminares de los técnicos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) sobre el mes que este viernes termina.

PRIMERA OLA DE CALOR DE 2020

La actual ola de calor, que motivó la emisión de un aviso especial por parte de la AEMET, es la primera que afecta a España en el actual año 2020, aunque la AEMET destaca que el mes de julio ha sido muy caluroso en zonas de la mitad sur peninsular.

Para la emisión de avisos especiales por ola de calor han de superarse simultáneamente determinados umbrales de temperaturas extremas y de extensión afectada por dichas temperaturas. Además, estos umbrales deben superarse, al menos, durante tres días de un período de cuatro consecutivos.

Las olas de calor tienen efectos en multitud de ámbitos, como el de la salud, el transporte, la energía y el medio ambiente ya que el riesgo de incendios se dispara durante estos episodios como consecuencia de las elevadas temperaturas y la baja humedad relativa. De hecho, el riesgo de incendios previsto por AEMET, a partir de datos atmosféricos observados y previstos en el transcurso de esta ola de
calor, es muy alto o extremo en la mayor parte de España.

En ocasiones, además, los episodios cálidos vienen acompañados de fenómenos atmosféricos que contribuyen a elevar dicho riesgo de incendios. Es el caso de las llamadas "tormentas secas", es decir, aquellas que tienen muy poca o nula precipitación asociada, pero sí presentan actividad eléctrica. La caída de rayos en el transcurso de estas tormentas es una causa natural de incendios forestales.

La AEMET detalla que las olas de calor son fenómenos meteorológicos extremos cuya frecuencia va en aumento a escala global como consecuencia del cambio climático antropogénico. En España, el número de días al año en los que se superan los umbrales de temperatura de ola de calor en la Península es ahora el doble que a mediados de los años 80.

Además, aunque este año no se ha registrado ninguna ola de calor en junio, las olas de calor acontecidas en dicho mes en España, cuando tienen más consecuencias al no estar el cuerpo aún aclimatado al calor, son ahora 10 veces más frecuentes que en los años 80 y 90 del siglo XX. Además, las proyecciones climáticas para el siglo XXI elaboradas por la AEMET, muestran un aumento de alrededor del 20 % en el número de días cálidos para mediados de siglo.

Estos episodios, aunque se caracterizan por las temperaturas máximas
extremadamente altas, también dan lugar a registros nocturnos muy elevados, que dificultan el descanso nocturno. Son las llamadas 'noches tropicales', aquellas en las que la temperatura no desciende de 20 ºC, o las 'noches tórridas', en las que los termómetros quedan por encima de 25ºC durante toda la jornada. La frecuencia de estas noches extremadamente calurosas se ha multiplicado por 10 desde el año 1984 en las 10 capitales españolas más pobladas.