El marinero español fallecido en Chipre murió por un golpe de calor, según la autopsia

Actualizado 01/08/2007 20:35:01 CET

MADRID, 1 Ago. (EUROPA PRESS) -

El marinero español fallecido hoy en el puerto de Limassol (Chipre) murió por un golpe de calor consecuencia de una insolación, según ha determinado la autopsia, informó hoy a Europa Press un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación.

La realización de la autopsia permitirá iniciar los trámites para repatriar el cadáver del mecánico de a bordo y vecino de Campello (Alicante) José Giner Urios, de 38 años, quien falleció después de que el pesquero en el que trabajaba, el 'José y Rafaela', con base en Santa Pola (Alicante), atracara en Limassol (sur del país).

Un día antes, otro miembro de la tripulación, el cocinero Manuel Antonio Cuadrado, de 53 años, fue evacuado en helicóptero al hospital de Larnaca (sur de Chipre) debido a que sufría una fiebre muy alta mientras la embarcación navegaba a unos 48 kilómetros al sur de esa localidad chipriota.

Hoy permanece ingresado en estado "grave" en la Unidad de Cuidados Intensivos de ese centro, precisó el portavoz de Exteriores, que añadió que el cónsul de España en Chipre, Javier Hernández, y el capitán del pesquero se trasladarán "en cuanto puedan" a Larnaca para seguir su evolución.

Según informó esta mañana la agencia Associated Press, las autoridades chipriotas decidieron poner en cuarentena el barco ante la sospecha de que este suceso se debiera a una infección. No obstante, desde el Ministerio de Asuntos Exteriores español se asegura que inspectores sanitarios descartaron, tras examinar el barco, que hubiera ningún foco infeccioso y señalaron que la embarcación no está en cuarentena.

El resto de la tripulación, compuesta por un total de 11 personas (nueve españoles y dos indonesios), permanece por el momento en Limassol. El 'José y Rafaela', dedicado a la pesca de la quisquilla, había zarpado de Santa Pola hacía mes y medio.

El armador del barco vivió en junio pasado otro desagradable suceso, cuando el patrón de la embarcación 'Corisco', que tiene en sociedad con otra empresa, desapareció a 500 millas de las islas Azores.