Publicado 26/10/2020 20:09CET

El mes de octubre se despedirá con una 'superborrasca' en el Atlántico Norte que dejará olas de hasta 7 metros en España

Oleaje en Bermeo (Bizkaia)
Oleaje en Bermeo (Bizkaia) - EUROPA PRESS

   MADRID, 26 Oct. (EUROPA PRESS) -

   El mes de octubre se despedirá en el Atlántico Norte con olas de hasta 25 metros en el oeste de las Islas Británicas y vientos huracanados de 170 kilómetros por hora (km/h), según Meteored, que asegura esta 'superborrasca' estará lejos de España aunque afectará al oleaje en zonas costeras peninsulares con olas de entre cuatro y hasta siete metros de altura.

   Mientras, en el noreste del Caribe, la tormenta 'Zeta' podría convertirse en un huracán a su paso por aguas del Golfo de México y en altitudes más altas se están notando los restos del huracán 'Epsilon', ya en el sur de Groenlandia.

   De este modo, la combinación del 'jet stream', un centro de bajas presiones, y lo que queda del huracán desencadenará una borrasca atlántica "descomunal", con un mínimo de presión del orden de 940 hectopascales (hPa) o menos. Además, habrá caídas de presión de 24 hPa en 24 horas o más, es decir, una ciclogénesis explosiva.

   "La borrasca resultante va a suponer la inyección de una poderosa lengua de humedad y aire cálido que tendrá un gran impacto en Europa. Estos ingredientes son una bomba de relojería" ha advertido el meteorólogo de Meteored, Francisco Martín.

   Durante este proceso, las olas podrán alcanzar los 19 metros en el norte del Atlántico, al oeste de las Islas Británicas, e incluso superar los 25 metros. Todo esto ligado a vientos de hasta 139 km/h, junto con vientos huracanados de 120 km/h, y rachas previstas de entre 160 y 170 km/h.

   En España, las zonas costeras atlánticas (Galicia, Cantábrico y Canarias) quedarán lejos de la borrasca, pero se verán afectadas por oleaje de mar de fondo generado por la 'superborrasca', con olas de entre 4 y 7 metros en estas zonas. También se esperan precipitaciones, sobre todo en la zona del noroeste peninsular y el Cantábrico, así como los vientos asociados, sin llegar a ser huracanados.