La mujer que arrojó a su hija recién nacida en un contenedor en San Sebastián dice que le "superó la situación"

Publicado 10/12/2018 14:52:58CET

SAN SEBASTIÁN, 10 Dic. (EUROPA PRESS) -

La mujer que arrojó a su hija recién nacida en un contenedor en San Sebastián ha afirmado que le "superó la situación" y decidió tirarla "sabiendo que si no la encontraban moriría", en la primera sesión del juicio que se celebra en la Audiencia de Gipuzkoa por estos hechos, sucedidos en noviembre de 2016. La Fiscalía solicita una pena de 19 años y 11 meses de cárcel por un delito de asesinato en grado de tentativa con alevosía y agravante de parentesco.

La joven, de 29 años y de nacionalidad nicaragüense, ha reconocido los hechos y ha relatado que en el momento en que dio a luz, sola, en el piso en el trabajaba cuidando a una persona mayor, le "superó la situación". "Decidí tirar a la niña al contenedor sabiendo que si no la encontraban moriría", ha asegurado la mujer, que no tiene a su familia en el país y no mantiene ningún tipo de contacto con el padre de la pequeña.

Los hechos que se juzgan se produjeron el 22 de noviembre de 2016, cuando agentes de la Ertzaintza rescataron con vida de madrugada a una bebé que había sido abandonada en un contenedor en San Sebastián, después de que dos jóvenes alertasen a la Policía vasca de que se escuchaba el llanto de un bebé cerca de la Plaza Zuloaga de la Parte Vieja de la capital guipuzcoana.

La recién nacida fue traslada al Hospital Donostia, tras lo que se activó el protocolo con el servicio de Bienestar Social de la Diputación de Gipuzkoa y posteriormente fue entregada a una familia de acogida.

En la sesión también han prestado declaración los dos jóvenes que hallaron a la recién nacida en el contenedor, quienes han explicado que inicialmente pensaron que los llantos que oían eran de "un gato". En esa línea, han apuntado que cuando miraron entre las basuras comprobaron que se trataba de un bebé.

Por su parte, el ertzaina que rescató a la pequeña ha detallado que escuchó los llantos de la recién nacida, a la que encontró dentro del contenedor de basura "envuelta en una manta y con el cordón umbilical", mientras que el pediatra que la atendió en el Hospital Donostia ha apuntado que el bebé "tenía buen aspecto".