ROMA 20 Oct. (EUROPA PRESS) -
El cardenal arzobispo de Barcelona, Lluis Martínez Sistach, ha propuesto ante el Sínodo de la Familia que los cursillos pre-matrimoniales se intensifiquen "en tiempo y en contenido" e incluyan un encuentro con Jesús al constatar que muchas personas que vienen a recibir esta catequesis "han dejado de lado la fe, no tienen formación religiosa, no practican, su fe tambalea un poquitín".
"Un encuentro con Jesús se hace necesario porque si no se da ese encuentro, a lo mejor es que su mentalidad no se adecúa al contenido del Evangelio", ha subrayado durante su intervención en una rueda de prensa en el Vaticano, tras finalizar la sesión de debate del Sínodo de Obispos de la Familia en el que participa.
El purpurado español ha reconocido que durante la asamblea sinodal "se ha hablado bastante de la preparación al matrimonio" y ha especificado que hay tres tipos de catequesis. La primera es la que prepara "a los adolescentes y jóvenes a través de una formación humana y cristiana para que sean aptos y capaces que tengan un garantía también matrimonio como una comunidad de vida y amor". Después ha hablado de una preparación más próxima en la que los novios "se vayan preparando para el matrimonio para compartir esa comunidad de amor". Así ha resaltado que se han dado casos en catequesis en las que las parejas han llegado a la conclusión de que no están hechos "el uno para el otro". La última sería la preparación "inmediata".
En definitiva, ha recalcado la necesidad de "evitar separaciones" a través de una preparación matrimonial más profunda. "Si llegan los divorcios, desgraciadamente llegan, qué le vamos a hacer pero hay que intentar evitarlos. Se ha puesto de evidencia que es muy importante la preparación para el matrimonio. Es preferible prevenir que curar", ha reflexionado el cardenal catalán.
APOYO AL NUEVO PROCESO DE NULIDAD
Durante su intervención, Sistach ha defendido que la reforma recientemente aprobada por el Papa Francisco para agilizar el proceso de nulidades matrimoniales "resuelve muchos problemas de conciencia" y permite a parejas que se han casado y posteriormente divorciado "poder rehacer su vida no solo delante de Dios, sino también delante de la Iglesia" de manera gratuita.
"Permite que las Conferencias Episcopales ayuden a que las diócesis puedan hacer efectiva esta gratuidad para que todos los cristianos que se encuentran en situación matrimonial pues difícil puedan encontrar una solución y que no dependa del dinero, de sus bolsillos", ha enfatizado.
Sin embargo, ha explicado que toda "declaración nulidad" es el reflejo de un matrimonio fallido que "hace sufrir" pero que permite a las personas sobre todo si son jóvenes que puedan "rehacer su vida". "Las nulidades arreglan un problema a nivel de conciencia sobre todo para aquellos que ya se han unido en otra relación, pero creo que el divorcio es un fracaso para los esposos", ha detallado.
Sistach ha aseverado que "esta reforma armoniza plenamente la fidelidad a la indisolubilidad del matrimonio y la misericordia de la iglesia". En este sentido, Sistach ha hablado desde su experiencia como juez eclesiástico en el Tribunal de Barcelona cuando, según ha dicho, veía "sufrir a muchas familias". Así, ha explicado que esta reforma "agiliza el proceso" ya que hace ejecutiva la nulidad con una única sentencia afirmativa -si no hay apelación- y "ya pueden contraer matrimonio canónico".
Además, ha destacado que hace más breve los tiempos del proceso. Por otro lado, ha enfatizado que hay pleno respeto a la indisolubilidad del matrimonio porque "si se inicia un proceso breve y se revela que lo que parecía ser, no resulta, se pasa al proceso ordinario". Igualmente, ha subrayado que esta reforma pone en valor la "cercanía del proceso con las familias donde viven, en primera y en segunda instancia".
En todo caso, el cardenal español ha señalado que el problema de la aplicación de la reforma es que no hay personal suficiente y debidamente preparado en materia canónica en todos los tribunales eclesiásticos del mundo. Sin embargo ha explicado que "los fieles si su matrimonio es nulo tienen derecho a que se lo digan cuanto antes".