¡De Madrid al Cielo (pasando por la Tarta de Violetas)! La ruta gastro definitiva para un San Isidro fetén

Tarta de Queso con Violetas de El 5 de Tirso
Tarta de Queso con Violetas de El 5 de Tirso- EL 5 DE TIRSO
Europa Press Turismo
Actualizado: miércoles, 13 mayo 2026 13:14

MADRID 13 May. (EUROPA PRESS) -

¡Ya huele a verbena, a clavel y, sobre todo, a buen comer!. San Isidro aterriza en la capital con más fuerza que nunca, demostrando que Madrid se disfruta y se celebra con una intensidad que traspasa generaciones y estilos.

Este año, la festividad del patrón se reinventa bajo una perspectiva de exclusividad, diseño y autenticidad. El menú de este año es una auténtica montaña rusa sensorial que va desde la dulzura nostálgica de la tarta de violetas, hasta las experiencias más atrevidas y transgresoras, como la posibilidad de llevarse un icono de Madrid tatuado para siempre en la piel.

Es una invitación abierta a disfrutar de Madrid a través de la unión de tradición y modernidad en un homenaje vivo a la manera madrileña de entender el disfrute.

La tradición se cocina a fuego lento en templos como Zalacaín o Botín, donde los callos y el rabo de toro siguen mandando, pero la verdadera revolución este año es "canalla". Desde bocadillos de calamares en pan brioche con alioli de ajo asado en las alturas de la Gran Vía, hasta oreja crujiente con salsa brava en locales de diseño, San Isidro se reinventa para conquistarnos por el estómago.

La fiesta salta de la Pradera a los hoteles, que cambian el protocolo por la verbena sofisticada. Ya sea contemplando tapices de Goya entre claveles, brindando con un "Verbena Spritz" de violeta o incluso atreviéndose con un tatuaje castizo en pleno lobby, Madrid demuestra que su identidad está más viva que nunca, mezclando el caldito de Lhardy con el lujo más cosmopolita.

TARTA DE QUESO CON VIOLETAS.

Si hay un protagonista absoluto en este San Isidro 2026, es el homenaje que la taberna El 5 de Tirso rinde a la memoria sentimental de la ciudad a través de su famosa tarta de queso .

El chef Aitor Mena ha decidido elevar este postre icónico integrando los tradicionales caramelos de violeta, un símbolo castizo desde finales del siglo XIX. Para lograr esta joya culinaria, los caramelos se funden a alta temperatura hasta transformarse en un delicado polvo aromático que se espolvorea sobre una base cremosa y equilibrada .

El resultado es una experiencia que combina la intensidad del queso con un matiz floral y nostálgico, disponible en edición limitada únicamente del 15 al 24 de mayo en la emblemática Plaza de Tirso de Molina .

El 5 de Tirso

Para quienes deseen una jornada completa sin salir del 'universo Lamucca', la ruta propuesta podría iniciarse en el Quiosco Magadán, donde el plan más castizo consiste en disfrutar de un vermut frío y un pincho de tortilla, para continuar en la terraza de Ultramarines del Coso y disfrutar de sus legendarios brioches de anchoa y sus croquetas de sobrasada.

Grupo Lamucca

Uno de los platos más castizos son los callos y en este mes de mayo un lugar para disfrutarlos es Zalacaín, templo gastronómico que forma parte de la historia de Madrid. Sus callos siguen los pasos de la receta tradicional y en ella, aparte de la selección y el equilibro de ingredientes -60% de tripa, 20% de pata y 20% de morro-, manda el tiempo, en una elaboración que necesita dos días de preparación.

Zalacaín

Otra propuesta cañí que no falla son los bocadillos de calamares. En la terraza La Pérgola, ubicada en la sexta planta de Ático, The Principal Madrid Hotel, además de disfrutar de su mirador sobre la Gran Vía, el chef Víctor Cuevas da su visión de este bocado castizo inspirándose en lo vibrante de esta arteria madrileña y lo canalla del centro más cañí. Por eso, reboza los calamares más selectos en harina de garbanzo, para que queden bien 'crunchy', y se sirven con alioli de ajo previamente asado para la chispa definitiva.

The Principal Madrid Hotel

Mientras que Bikini Bar, la propuesta de Rafa Zafra, ha diseñado para estos días un bocado y maridaje con espíritu castizo con un bocata de calamares en pan brioche, con calamares crujientes, mayonesa de limón y hierbas provenzales, acompañado por Agua de Madrid, un cóctel fresco y chispeante que mezcla cerveza, vermut blanco, Italicus, cordial de lima y hierbabuena.

Y los amantes de la oreja, otro plato castizo, pueden hacer una parada en cualquiera de los espacios del Grupo Arzábal para degustar este plato de oreja crujiente con salsa brava, un guiño al tapeo de toda la vida con una propuesta más refinada, que supone el contraste perfecto entre sabor y textura.

Arzábal

No hay San Isidro sin feria en Las Ventas, ni propuestas de platos de rabo de toro en los restaurantes. Casa Toro, la taberna castizo-andaluza situada al lado del coso madrileño, celebra estas fiestas con propuestas como los huevos rotos con migas de rabo toro, el meloso de rabo de toro guisado al estilo Casa Toribio, que se unen a sus torreznos 'Campeones de Madrid', los dados de oreja a baja temperatura y callos a la madrileña.

Casa Toro

Mientras que los que busquen una verbena, pero no quieren sufrir las multitudes de la Pradera de San Isidro, el Madrid Marriott Hotel Princesa Plaza prepara su propia verbena en 'La Mimosa', su cocktail bar que se transforma estos días en un espacio que unirá tradición, música, gastronomía y coctelería. Así, se podrá degustar una selección de platos el saam de ensaladilla rusa con cogollo, croquetas de jamón y huevo, patatas bravas o el bikini mixto, que se maridan con cócteles como Manuela Malasaña, Chueca, El Rastro o La Gata de Lavapiés.

Madrid Marriott Hotel Princesa Plaza

En otro de los templos de la carne de la capital, Rocacho, en cualquiera de sus direcciones, celebra en estos días de feria sus jornadas de rabo de buey de la mano de El Capricho. El restaurante se sumerge en el recetario más castizo para elaborar diferentes recetas donde esta carne es la protagonista y presenta estofado de rabo de buey deshuesado con un cremoso de patata y jugo de su cocción, arroz seco de rabo de buey con estofado de rabo deshuesado y jugo de su cocción, y pan bao con rabo de buey deshuesado y perlas de mayonesa sriracha.

Rocacho

Y nada mejor que vivir una jornada castiza que en Botín, el restaurante más antiguo del mundo, que en estos días animan a los comensales a sumergirse en una experiencia gastronómica donde la historia y el sabor van de la mano. La carta se centra en los grandes clásicos de la cocina madrileña, con especial protagonismo para platos como los callos, auténtico símbolo de la tradición culinaria de la ciudad, pero sin olvidar su inconfundible horno de leña, corazón de Botín desde hace siglos, que sigue dando vida a sus emblemáticos asados de cochinillo y cordero.

Botín

TAPICES DE GOYA Y COCKTAIL DE VIOLETAS.

Los hoteles madrileños también se unen a la fiesta de la capital La cultura y la elegancia se dan la mano en el Hyatt Regency Hesperia, el hotel acogerá una exposición gratuita de tapices y cartones basados en obras de Goya, una de las representaciones más icónicas de las costumbres, escenas y vida cotidiana del Madrid histórico. El hotel no solo se decora con claveles y viste a su personal con la clásica parpusa, sino que ofrece un menú ejecutivo castizo con platos potentes como callos, rabo de toro y merluza a la madrileña o torrijas entre otros guiños culinarios.

Hyatt Regency Hesperia

En pleno epicentro de la capital, el hotel Thompson Madrid celebra San Isidro transformando su lobby en una vibrante galería con la exposición "MADRIZ Vol. III". Hasta el 31 de mayo, este espacio de cinco estrellas propone un diálogo único entre moda y arte contemporáneo que rinde tributo a la identidad madrileña. La muestra reúne la fotografía documental de Selector Marx, la pintura sensorial de Aneoa y la figuración íntima de Celia Gallego, junto a piezas exclusivas de firmas icónicas como Ágatha Ruiz de la Prada, Desigual y ERAX. Desde un pañuelo pintado a mano que recorre la historia de la Movida hasta un vestido rojo clavel de silueta audaz, Thompson Madrid reafirma su compromiso con la creación local, convirtiéndose en una parada cultural imprescindible para quienes buscan vivir un San Isidro donde la tradición y la modernidad se dan la mano.

Thompson Madrid

Por su parte, el Hotel Urban presenta para estos días 'Verbena Spritz', una propuesta de edición limitada que se puede disfrutar hasta el domingo en su exclusiva terraza con vistas a la ciudad. Inspirado en las tradiciones más castizas, este cóctel rinde homenaje a la esencia de Madrid a través de una combinación fresca, ligera y con sabores muy de temporada.

Elaborado a base de Vermut Martini Rubino, licor de violeta, Cava Codorníu Arc Collecta Blanc de Noirs y soda, este cóctel hace referencia a alguno de los símbolos más reconocibles de la ciudad: la hora del vermut, las violetas y el color rojo tan ligado al espíritu madrileño, que se completa con el picoteo informal de los chefs de Cebo, Javier Sanz y Juan Sahuquillo.

Hotel Urban

La música y la identidad visual también tienen su hueco en esta festividad. El hotel Barceló Imagine reivindica el chotis como un género musical urbano y popular al nivel del rock o el pop, integrándolo en su ADN musical habitual inspirado en leyendas como los Beatles o Elvis Presley.

Barceló Imagine

Mientras que el hotel Avani Alonso Martínez Madrid reinterpreta su propia verbena, poniendo en valor lo castizo, empezando en el 'lobby' que se convertirá en un espacio urbano donde el amor por Madrid se expresará literalmente en la piel, gracias a un tatuador que plasmará a huéspedes y visitantes símbolos y frases castizas. Además, el hotel contará con los sabores más reconocibles de la ciudad como el chocolate con churros, vermú o el tradicional caldito de cocido, de San Ginés, Bocamanga y Lhardy, respectivamente.

Avani Alonso Martínez

 

 

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