Archivo - Un turista toma fotografías en la Puerta del Sol, a 1 de junio de 2023, en Madrid (España). - Eduardo Parra - Europa Press - Archivo
MADRID 26 Ago. (EUROPA PRESS) -
El dominio del inglés, el francés, el alemán y el italiano se ha consolidado como un factor determinante para el acceso al empleo en el sector turístico español, un sector que prevé superar los 100 millones de visitantes internacionales a lo largo de 2026.
Según un análisis de la plataforma de aprendizaje de idiomas Preply a partir de datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), estas cuatro lenguas abarcan a la gran mayoría de los 46,5 millones de turistas extranjeros que llegaron a España entre enero y junio.
El informe sitúa al inglés como el idioma más demandado y utilizado en el sector, al sumar más de 13 millones de hablantes (un 28,2% del total de visitantes del semestre).
Esta cifra viene impulsada por el volumen de viajeros procedentes del Reino Unido (9,2 millones) y Estados Unidos (2,3 millones), sumado al papel de esta lengua como idioma común de comunicación entre turistas de diversas nacionalidades.
Por detrás se posicionan el francés, con más de 6,4 millones de usuarios (13,8%), y el alemán, con 6,3 millones (13,7%).
La relevancia de ambos idiomas se extiende más allá de sus países de origen debido a su peso en otros mercados emisores clave para España, como Bélgica y Suiza.
Por su parte, el italiano se consolida en cuarta posición tras aportar más de 2,9 millones de visitantes (6,2%) en la primera mitad del año, con un crecimiento interanual del 8,7%.
Desde Preply explican que la atención en la lengua materna mejora significativamente la percepción de los viajeros, reduciendo el estrés en el destino y aumentando la sensación de confort.
A escala laboral, aunque el inglés, el francés y el alemán encabezan el volumen de ofertas de trabajo en temporada alta, el informe recuerda que otras lenguas menos extendidas, como el chino o el portugués, destacan por su alta rentabilidad salarial en el mercado corporativo (con salarios medios anuales por encima de los 85.000 y 84.000 euros respectivamente) debido a la escasez de profesionales cualificados.
"Cuando se habla de saber idiomas no se trata simplemente de tener más formación, sino de optar a más trabajos, de disfrutar más las experiencias culturales en otros países y de ser capaz de adaptarse a entornos diferentes a los tuyos", explican desde la compañía de clases particulares.