Ryanair impondrá restricciones a los accionistas británicos en su capital en caso de un 'Brexit' sin acuerdo o "difícil" como medida para garantizar que la compañía, y sus subsidiarias, seguirán cumpliendo la normativa europea que exige que más del 50% de la propiedad de la compañía esté en manos comunitarias, cumpliendo con los requisitos de propiedad y control recogidos en el Reglamento de la Unión Europea 1008/2008.