Los controladores aéreos del aeropuerto Haneda de Tokio (Japón) desconocían que el avión de la Guardia Costera, implicado en la reciente colisión con un avión de pasajeros de Japan Airlines el pasado martes, se había desplazado a la pista después de que ellos le indicaran que se dirigiera a un punto de espera en una calle de rodaje.