La Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA, por sus siglas en inglés) y el Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) han emitido una serie de recomendaciones para controlar la llegada de casos de COVID-19 a Europa a través de vuelos procedentes de China, como el uso de mascarillas y la realización de pruebas a los viajeros, así como el control de las aguas residuales para detectar nuevas variantes.