Las aerolíneas de bajo coste han sabido adaptarse mejor a este panorama de incertidumbre al estar menos expuestas al tráfico internacional de larga distancia, que se ha visto seriamente alterado por la crisis sanitaria, según una investigación de la UOC que analiza los efectos a largo plazo de las aerolíneas de bajo coste en los aeropuertos europeos de 2001 a 2019.